Muro de Adriano juego de mesa

El Muro de Adriano, reseña by David

El Muro de Adriano nos propone un salto de profundidad para una mecánica acostumbrado a juegos relativamente sencillas. Una propuesta arriesgada que nos trae Ediciones Primigenio.

El Muro de Adriano, una defensa una impronta

Muro de Adriano juego de mesa

Ficha

El Muro de Adriano

  • Diseño Bobby Hill
  • Ilustración Sam Phillips
  • 1-6 Jugadores
  • 30-60 minutos
  • Ediciones Primigenio
  • +12 años

  ¿De qué va?

En El Muro de Adriano, los jugadores asumen el papel de un General Romano encargado de la construcción de un castillo militar y un muro fronterizo. Nuestra labor, vigilar las defensas mientras atraemos nuevos civiles a la ciudad proporcionando entretenimiento y construyendo servicios que hagan a esta nueva población feliz.

Bajo esta premisa nos encontramos ante un juego con una mecánica de flip & write mezclada con una selección de cartas, lo explicamos.

Muro de Adriano se juega a lo largo de 6 rondas, en cada una de las cuales seguiremos la misma secuencia de juego.

Revelar carta común

Esta primera carta determina el número de meeples que obtendremos para esta ronda, estos meeples son comunes y representan diferentes tipos de trabajadores, militares y otros tipos de personajes. Además, la carta también puede otorgarnos piedras, el recurso habitual del juego.

Posteriormente los jugadores obtendrán los meeples y recursos que otorguen sus construcciones.

Disponer cartas propias

Los jugadores dispondrán de un mazo propio de 12 cartas (todos los jugadores tienen la misma configuración), de estas 12 cartas robaremos 2 al inicio de cada ronda. 

Situaremos una al frente de nuestro muro que nos otorgara piedras y/o meeples, además de un objetivo de final de partida.

La otra carta la pondremos a un lado de nuestro tablero de la cual solo tendremos que tener en cuenta el polimino que tiene dibujado.

Con estamos preparados para comenzar la ronda.

Usar meeples y recursos

No vamos a explicar todas y cada una de las posibles tipos de casillas que podemos utilizar durante la partida, seria larguísimo y tampoco tiene sentido que entremos hasta ese detalle.

Dispondremos de 2 hojas bien diferenciadas, la primera de ellas se utiliza como marcador general de puntuación en su parte baja donde se ubican los 4 tracks principales de puntuación (estos otorgan el 80% de la puntuación aproximadamente), un track que marca el desdén (esto supone puntos negativos si no somos capaces de defender el muro).

En la parte alta de esta hoja, el muro y sus fortalezas. Una zona dividida en varias secciones que deberemos ir completando principalmente para dos cosas:

  • Forjar defensas para los ataques que se producen al final de cada ronda.
  • Construir edificios que nos otorguen beneficios en forma de meeples, piedras o subidas en los tracks de puntuación. Estos beneficios se cobran al principio de cada ronda.

Muro de Adriano juego de mesa

Además, al igual que sucederá en ambas hojas de juegos tendremos casillas que nos darán beneficios directos por llegar a ellas. Estos beneficios son de cobro directo y nos podrán dar piedras, meeples, subidas en los tracks principales o producción de piedra.

En el lado derecho tenemos la zona de trabajadores especializados cada una de las cuales con su manera diferente de funcionar. Estas zonas de trabajadores tienen todas un track principal que nos dará beneficios directos y desbloqueará nuevas zonas para interactuar cada vez que lleguemos a ciertas casillas.

La primera de ellas es una zona de mercado, con la que desbloquearemos una serie de edificios principales que nos permitirán activar zonas de mercado una vez por ronda.

La segunda de ellas nos permite crear gladiadores, un minijuego que nos permite entrenarlos y posteriormente enviarlos a combatir. Cada vez que lo hagamos revelaremos una carta del mazo común y si salimos victoriosos obtendremos beneficios.

La tercera se basa en la construcción de templos, una zona en la que desbloquear cada templo nos da un beneficio muy potente y que nos permite acceder a las zonas interiores del templo con beneficios menores pero más baratos.

La última zona nos permite desbloquear la zona de los poliminós, al activarlas podremos utilizar el polimino que hemos dejado a un lado y obtener todos los beneficios que tapemos.

Hay que tener en cuenta que todo lo que no utilicemos durante la ronda lo perderemos al final de la misma, dato importante.

Cuando los jugadores hayan terminado de usar sus recursos y meeples se resuelve la fase de asedio.

Fase de asedio

En esta fase se revelan tantas cartas del mazo común como indique la ronda. Tendremos que haber forjado defensas para resistir estos ataques, si lo logramos obtendremos un beneficio en uno de los tracks de puntuación principal.

En cambio, por cada ataque no consigamos defender obtendremos desdén, que supone una puntuación negativa al final de la partida.

Con este sistema jugaremos a lo largo de las 6 rondas, tras las cuales puntuaremos. El jugador con más puntos de victoria gana.

Muro de Adriano juego de mesa

Estética y componentes

Esta es la mayor pega del juego y a su vez puede ser que para ti no lo sea. Estamos muy acostumbrados a que los juegos de este corte: Roll & write, flip & write y demás derivados tengan un precio bastante contenido, digamos que no suelen superar los 25 euros y en muchos casos están por debajo de los 20 euros.

El Muro de Adriano duplica este coste y aunque nunca comentamos el precio como una parte de la reseña si es importante comentar que es un juego que se maneja en otra liga.

Salvando este detalle, a nivel estético y de componentes hay que hacer una especial referencia a una iconografía que para la gran cantidad de opciones que tiene el juego se entiende muy bien. Solo algunas partes de la zona de trabajadores requieren de un poco más de aprendizaje, pero el esfuerzo brutal para que una gran parte de los tableros se entienda a la primera, es muy remarcable.

El taco del bloc parece excesivamente grande y muy difícilmente le daremos todo ese uso ¡Ojala! si este es uno de los motivos del precio, se podría haber abaratado por ahí.

Cartas y meeples de calidad normal sin nada destacable pero que ejercen su función.

Escalabilidad

Como buen juego del género, la interacción es totalmente nula y salvo una acción que nos permite utilizar la carta del polimino del rival y darle un meeple a cambio, el resto del juego podríamos jugarlo solos y visitarnos al final de la partida para ver quien ha obtenido más puntos.

Cierto es, que esto es un mal endémico de la gran mayoría de los juegos de este estilo y es bastante difícil meter una interacción que funcione, más allá del clásico dame tu hoja que te marco algún puteo no hemos visto nada más y si somos sinceros tampoco es que esto nos convenza mucho.

Así que hay que ser justos y decir que esto es un mal propio de la mecánica y que en el Muro de Adriano se ve reflejado.

Qué supone esto, pues que en solitario se pueda jugar con fluidez y ser divertido. Además incluye un modo campaña.

Del resto, no lo jugaríamos a más de 2 jugadores, pero más que nada por que tampoco es que influya en nada.


La Cueva Roja


Contexto

No perdamos el punto de vista y aunque esto sea un juego de esos de escribir cósicas en un papel, de ligero no tiene nada.

Podemos decir con seguridad que El Muro de Adriano es un eurogame de corte medio que se maneja con soltura y que nos exprimirá bastante, no aprieta salvo por los asedios pero sí supone un reto de puntuación y sobre todo hay que tener demasiadas cosas en cuenta.

Muro de Adriano juego de mesa

Conclusiones

El Muro de Adriano ha llegado para llenar un vacío que hasta ahora solo un título había conseguido (bajo nuestro punto de vista claro), Rajas of the Ganges Dice Charmers ( a ver si un día hablamos de él).

Estamos ante un juego de tipo eurogame con una gestión interesante y sobre todo que sabe trasladar la esencia de los juegos de este estilo (combar cosas como locos) unido a un eurogame.

Esa sensación de encadenar beneficios es muy típica de este tipo de juegos y aquí se integra muy bien con el desbloqueo de zonas que nos permite acceder a los diferentes minijuegos.

Es cierto que en resumidas cuentas lo que estamos haciendo es combar acciones, pero las zonas tienen las suficientes diferencias y pesos como para que la sensación de que podemos ir a cosas diferentes sea palpable.

Hay que defender el muro, pero puedo construirlo o puedo ir a sobornos o templos para paliar los ataques. 

Pero el potencial real del juego está en los diferentes minijuegos que aparecen conforme vamos desbloqueando los personajes. Como es esperable no vamos a llegar a todo y potenciar alguno de ellos será nuestra mayor ambición para poder conseguir una puntuación alta. Tal es así, que dentro de esta zona hay localizaciones que se podrán activar solo una vez por ronda esto supone 6 activaciones y curiosamente tenemos 6 lugares para activar o conseguimos desbloquearlo desde el principio o no le sacaremos todo el rendimiento.

Hay una cosa que me preocupa y es el llamado efecto «modo automático», como la puntuación principal es la de los tracks y las cartas de objetivo no son lo suficientemente relevantes es muy posible que acabemos jugando con una estrategia similar cuando ya conozcamos el juego.

Es verdad que esto va a pasar tras bastantes partidas porque la gran cantidad de caminos posibles nos dará para investigar durante bastante tiempo. Nos queda por descubrir la campaña y si la hacemos hablaremos de ella para ver si es ahí donde hay un punto más de variedad.

Ha llevado un poco más de tiempo de lo normal decidir la nota que se lleva El Muro de Adriano, durante su análisis nos vienen a la mente esa falta de interacción y el precio del juego.

Pero es cierto, que si lo pensamos bien no estamos aquí para decidir si algo es caro o no. Esa decisión os la dejamos a vosotros y por aquí me voy a dedicar a simplemente analizar el juego.

Por otro lado, exigirle a un juego que tenga interacción cuando prácticamente ningún juego de este tipo la tiene es pedirle demasiado. Con esta información, te dejo a ti tomar las decisión de compra.

En definitiva, El Muro de Adriano cumple las expectativas con creces y se sitúa como un referente en la mecánica. Un título que brilla explotando el combeo utilizándolo para las activaciones de diferentes minijuegos que son la profundidad real del juego.

Valoración Subjetiva

Sello Boom

Muro de Adriano juego de mesa
EL MURO DE ADRIANO
CONCLUSIÓN FINAL
El Muro de Adriano da un paso importante para la mecánica demostrando que sí se puede utilizar en un juego con profundidad. Un título que comete los mismos pecados que otros juegos de este estilo pero que demuestra con una gran cantidad de posibilidades que ha llegado para convertirse en un referente.
MECÁNICAS
87
ESCALABILIDAD
70
ESTÉTICA Y COMPONENTES
75
REJUGABILIDAD
83
Nota de lectores5 Votos
87
PROS
La manera en que engranan y se abren los diferentes minijuegos
La esencia propia de los combos de este tipo de juegos pero con mayor profundidad
El diseño e iconografía del juego ayudan tremendamente a la fluidez del juego
CONTRAS
Falta de interacción algo propio de este tipo de juegos
Los objetivos no son lo suficientemente importantes como para que cambien nuestra forma de jugar
76

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