Ziggurat, reseña by Vero

Hay templos que llevan siglos dormidos esperando a que alguien se atreva a despertarlos, y Ziggurat es justo esa invitación. Devir trae a nuestras estanterías esta propuesta cooperativa de campaña legacy firmada por dos pesos pesados del género, Rob Daviau y Matt Leacock, y digo pesos pesados porque hablamos nada menos que de los padres de Pandemic Legacy. Con esos antecedentes, la expectativa estaba alta, así que vamos a subir peldaño a peldaño para ver si el reto merece la pena.

Ficha Técnica

  • Diseño: Rob Daviau, Matt Leacock
  • Ilustración: Cory Godbey
  • 2-4 jugadores
  • +8 años
  • 45 minutos aprox
Ziggurat Juego de mesa

De qué va

El templo lleva abandonado mucho tiempo, cubierto de maleza y golpeado por el paso de los años, pero algo se mueve en sus profundidades. Nuestro grupo de aspirantes a héroes decide investigar qué se esconde ahí dentro, y a lo largo de seis capítulos iremos escalando el ziggurat mientras esquivamos los espíritus de fuego que amenazan con consumirnos. Cada capítulo añade reglas, componentes y objetivos nuevos, así que la partida de hoy no se parecerá a la de dentro de tres sesiones, y ese goteo de novedades, no nos engañemos, mola un montón.

Su mecánica principal es tremendamente sencilla, una carta te dice cuánto se mueven los personajes y cuánto se mueven los fuegos fatuos, y el turno se resuelve en un plis plas y sin darte cuenta. Pero cuidado, que las apariencias engañan jeje, porque ese ir y venir de peones sobre un tablero tridimensional lleno de fosos, escaleras y toboganes te obliga a anticipar varias jugadas, tanto las tuyas como las de los demás jugadores, para no acabar empujando a nadie a un pozo o a una llamarada.

Ziggurat Juego de mesa

Puntos postivos

Lo primero que enamora nada más abrir la caja es el propio ziggurat en 3D. Añádele los sobres sellados que se van abriendo capítulo tras capítulo con la sensación de descubrimiento constante muy bien dosificada.

Las reglas son mínimas, 1º jugar carta, 2º mover lo que toque y 3º robar, lo que la convierte en una propuesta perfecta para introducir a peques y a jugadores poco habituados en esto de los legacy sin agobiarlos con un reglamento kilométrico. Y aun así, esa simplicidad que no os engañe, ya que la previsión y el trabajo en equipo lo será todo, porque una mala coordinación puede mandar a un compañero directo al foso, bye, bye.

Otro acierto es la escalabilidad de la dificultad capítulo a capítulo, cada nuevo tramo va sumando capas sin que la curva se dispare, de forma que la sensación de progreso está muy bien calibrada. Y para quienes teman quedarse sin partidas una vez cerrada la campaña, el tablero se puede seguir usando ignorando los elementos que no correspondan, así que la vida útil del juego no termina cuando se acaban los seis capítulos.

Puntos negativos

Al ser un legacy, la experiencia está pensada para jugarse con el mismo grupo de principio a fin (como es lógico), así que si sois de esos que cambian de amigos de mesa a menudo… pensarlo dos veces antes de empezarlo. También hay que asumir que, una vez completada la campaña, la sorpresa narrativa desaparece, y aunque el tablero se pueda reaprovechar, ya no vivirás ese goteo de revelaciones (vaya, nada nuevo si hablamos de un juego legacy jeje). Por otro lado, jugones muy curtidos en la mecánica pura pueden encontrar la toma de decisiones algo ligera, al final el grueso del reto está en prever movimientos más que en gestionar recursos o desarrollar estrategias complejas. Nada que sorprenda dado el público al que apunta el juego, pero conviene saberlo antes de sentarse a la mesa.

Ziggurat Juego de mesa

Conclusiones

Ziggurat es de esas propuestas que consiguen que una mecánica mínima se sienta llena de tensión, apoyándose en un componente de producción que atrapa desde que se ve el templo asomar de la caja. Si buscáis una puerta de entrada amable a los juegos legacy para jugar en familia, con partidas ágiles y un ritmo de descubrimiento muy bien medido, aquí tenéis un juego a valorar. Y como no podía ser de otra manera, ya os digo que esto también da mucho juego en el aula jeje, porque trabaja la anticipación, la planificación conjunta y la comunicación entre compañeros, esa capacidad de pensar no solo en tu jugada sino en cómo afecta a la del resto del grupo. Vamos, que el trabajo en equipo se entrena solo con subir peldaños. LET´S GOOO.

Valoración subjetiva

Sello Web Buen Juego
Ziggurat
CONCLUSIÓN FINAL
Juego legacy muy bonito y de buena producción, con buena escalabilidad pero grupo-dependiente.
MECÁNICAS
78
REJUGABILIDAD
75
ESTÉTICA Y COMPONENTES
90
DIVERSIÓN
85
VALOR EDUCATIVO
80
Nota de lectores0 Votos
0
PROS
Producción y tablero en 3D espectaculares.
Reglas mínimas y muy accesibles.
Sensación de descubrimiento capítulo a capítulo.
Aporta previsión, planificación y trabajo en equipo.
Escalabilidad de dificultad bien dosificada.
Reaprovechable tras terminar la campaña.
CONTRAS
Pensado para jugarse siempre con el mismo grupo.
La sorpresa se agota una vez completados los seis capítulos.
La toma de decisiones puede resultar ligera para jugones avanzados.
82
COMRAO EN:

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