En Micropolis deberemos ponerla piel de unas hormigas arquitectas que deberán construir el mejor hormiguero posible. Un título de Gen X Games, dedicado al público más familiar.

Micropolis, bienvenidos a la ciudad de las hormigas

Micropolis juego de mesa

Ficha

Micropolis

¿De qué va?

En Micropolis deberemos formar nuestro hormiguero gracias a la colocación de losetas a lo largo de la partida. Nuestra labor será formar el hormiguero más efectivo y más valioso consiguiendo para ellos diferentes puntos de victoria, en función de las diferentes puntuaciones. 

Micropolis se jugará a lo largo de 10 rondas en las que en cada una de ellas robaremos una loseta de un mercado central. Este mercado de losetas supondrá un camino en el que para llevarnos la primera loseta no deberemos pagar nada pero a partir de la primera loseta deberemos pagar hormigas para llevarnos las siguientes losetas. 

Es decir, si queremos llevarnos la segunda loseta, dejaremos una hormiga en la primera, si queremos la tercera loseta dejaremos una hormiga en la primera y en la segunda, y así sucesivamente. Si al coger una loseta, esta tiene hormigas encima, nos las llevaremos a nuestra zona.

Así es la base fundamental de Micropolis que se irá jugando a lo largo de 10 rondas, teniendo en cuenta que, cada vez que cojamos una loseta, esta tiene que ser colocada adyacente al menos a otra loseta.

El mercado tiene una manera peculiar de reponerse, ya que, solo se repondrán losetas, cuando haya en el mercado menos losetas, que jugadores.

La idea principal de Micropolis, es que las losetas tendrán una serie de hormigas dibujadas que nos darán puntos en función de diferentes factores, pero que también estas losetas tendrán hormigas con efectos especiales o maneras de puntuar especiales para la partida.

Componer nuestro hormiguero, optimizando las losetas que vayamos cogiendo y explotando lo mejor posible sus efectos, será la manera de ganar, este Micropolis.

Micropolis juego de mesa

Estética y componentes

Una de cal y una de arena para las ilustraciones y componentes de Micropolis. A favor, unas ilustraciones muy divertidas, que hace que te enganches a esas adorables hormigas.

Por otro lado, las miniaturas de las propias hormigas, eran hasta innecesarias, pero el hecho de añadirlas hacen el juego visualmente más llamativo.

En contra, unas losetas con algunos descuadres de impresión y de corte, que no afectan a la jugabilidad pero que se notan un poco a la hora de jugarlo.

Escalabilidad

Micropolis es un juego de mercado de draft bastante sencillo, en el que la tensión por llegar a la loseta que queremos o poder decidirnos entre varias posibilidades, es posiblemente el punto más álgido del juego.

El problema puede llegar cuando se jueguen partidas a muchos jugadores, donde el mercado puede ser un poco loco y para cuando nos llegue no quedar ni las migajas.

En cambio, a 2 jugadores vivimos en la opulencia de tener todo el tiempo muchas posibilidades donde elegir.

Ni tanto, ni tan poco, las partidas entre 3 y 5 jugadores posiblemente sean el rango más apropiado de este, Micropolis.

Lo mejor y lo peorMicropolis juego de mesa

Pros

  • Las miniaturas de las hormigas y sus ilustraciones le sientan muy bien al juego.
  • Lejos de quedarse en un simple mercado de draft, le añade un giro más con una reposición asimétrica.

Contras

  • Sus componentes, aunque las miniaturas de las hormigas están muy bien, el resto de los componentes podrían estar bastante mejor.
  • Poco intuitiva la función de cada hormiga, una carta ayuda o similar hubiera estado bien.

Conclusión

Llegamos al final de esta reseña de Micropolis, en la que vamos a dar nuestra opinión sobre este familiar de mercado de draft.

Micropolis es un juego dirigido al ambiente familiar donde tanto los niños como los no jugones puedan sentarse a una partida de Micropolis y entenderlo con facilidad.

En ese contexto, Micropolis hace su labor con un juego sencillo de reglas (apenas unos pocos minutos de explicación), con varios posibles caminos de puntos a la victoria y con una sensación de pequeña tensión que empieza a meter el gusanillo a los jugadores.

El problema es si metemos este juego a jugones más acostumbrados a encontrar esta mecánica, acompañada de otras cuantas. Es a este tipo de jugadores, al que Micropolis puede resultarle corto.

Salvando estas distancias, el juego cumple muy bien con su función, con una mecánica sólida, aderezada con una reposición de mercado original, que nos obligará a pensar y calcular nuestros movimientos.

Además, el juego dentro de su sencillez, aporta diferentes modos de puntuación para alcanzar la victoria, lo que mete al juego un elemento competitivo y táctico interesante (aquí nos metemos en el “me llevo esta loseta que me da más puntos o esta otra que no me da tantos, pero que te quita a ti, un montón).

Vamos a ir finalizando con este análisis de Micropolis. En definitiva, la propuesta de Gen X Games nos trae un juego visualmente vistoso y que entrará bien al público familiar. Un juego que dentro de unas partidas cortas, que mantienen la tensión, nos hará tener que tomar relativas decisiones y elegir nuestro camino en cuanto a la puntuación.

Si quieres leer más reseñas y primeras impresiones, no dejes de visitar nuestra sección de reseñas

Déjanos tu opinión, ¡La valoramos mucho!