Rol juego de mesa

Juegos de Rol vs Juegos de Mesa

Creo que hay una impresión generalizada entre la gente que juega a rol, sobre que su afición, que es la mía también, posee una repercusión y un alcance mínimos en comparación con otras aficiones.

En especial comparando los juegos de rol con los juegos de mesa en auge, ventas y número de personas que juegan. Como si los propios juegos de rol no fueran un tipo de juego de mesa más.

Esta sensación generalizada de que los juegos de rol no son un juego de mesa, entre otras cosas, ha favorecido que desde hace varios lustros los diseñadores y quienes juegan a rol se pregunten y trabajen por fórmulas para hacer que los juegos de rol sean más conocidos, y de esa forma que exista mayor cantidad de gente que sea partícipe en nuestra afición.

Entre otros resultados, esto ha repercutido en la accesibilidad de los juegos de rol publicados para que sea tan fácil jugar a un juego de rol como a otros tipos de juegos de mesa.

Juegos de Rol vs Juegos de Mesa ¿Juntos o por separado?

Free League Rol

Por ejemplo, desde hace mucho tiempo se trabaja en el diseño de sistemas más ligeros que aporten experiencias similares a las clásicas. Como ejemplo me viene a la cabeza Dragonbane, que con un diseño de mecánicas sencillas podemos obtener básicamente la misma experiencia que jugando a Trudvang Chronicles, que es una actualización de la edición de Drakar och Demoner del año 1987.

Seguramente a muchos de los que leáis esto se os ocurrirán otros nombres y juegos como Dungeon World, u otros juegos anteriores. Y es que el concepto de replicar un tipo de experiencia con un sistema más sencillo no es nuevo. Por ejemplo, quienes jugaban en los años 90 recordarán Rolemaster y su versión simplificada, más accesible y adaptada a la Tierra Media, El señor de los anillos, también conocido como MERP.

Por supuesto, la quinta edición de Dungeons & Dragons, en comparación con alguna edición anterior, también tiene mucho de esto, pero sólo sería uno de los factores que hicieron posible la actual edición.

El tiempo es otro elemento que se ha reducido. Antes eran muy comunes las sesiones maratonianas de mínimo 4 horas. La anécdota de Stranger Things en la que Mike le dice a su madre que llevan 10 horas de partida no es tan lejana a lo que fue la realidad, y supongo que en ocasiones seguirá siendo. Sin embargo, a día de hoy son muy frecuentes sesiones de 1-3 horas y existen juegos que fomentan ese rango de tiempo, como Bloodstone, Caucho y Cromo, o Critical.

Critical La Fundación juego de rol

No quiero decir que esos juegos sean imprescindibles para jugar sesiones cortas. Cualquier aventura o sesión de cualquier juego de rol puede estructurarse para que el tiempo de juego sea breve o simplemente decidir una hora de finalización y cortar la sesión. Sin embargo, cuando el sistema y estructura de un sistema o juego está diseñado para eso, es más fácil jugar sesiones cortas. Algo que es replicable a otros juegos, por supuesto.

Esto del tiempo puede no parecer tan importante, pero lo es y mucho. Cuando una afición a la que hay que dedicar un tiempo nada despreciable, no solo en jugar una sesión sino también en la preparación de las sesiones, competir con otras aficiones en las que con apretar un botón ya puedes manejar a tu personaje en una pantalla, o sacando un tablero y algunas miniaturas ya estás masacrando orcos en una mazmorra, puede ser clave a la hora de decidir qué hacer en tu tiempo libre cuando hay un trabajo, familia, estudios y otras obligaciones que atender.

Otro factor fundamental para jugar a rol, y también a otros juegos de mesa, es tener un grupo de gente que esté dispuesta a la misma hora y el mismo tiempo que los demás para jugar.

Para mucha gente esto no será un problema, porque… ¿Quién no tiene cuatro colegas? Empero, eso no siempre es así de sencillo. Aparte de conocer gente, a esa gente debe de gustarle jugar a rol o estar dispuesto a emplear ese tiempo en ello. La gente que vive en grandes ciudades lo puede tener sencillo, pero no lo es tanto cuando se vive en un pueblo con 300 habitantes en el centro de España, o simplemente se es tímido o introvertido.

No sé si en esto las editoriales y empresas han dedicado muchos esfuerzos a este asunto, pero la afición y la tecnología sí. Clubes de rol, asociaciones, los eventos cada vez más abundantes y grandes, la posibilidad de jugar online y también los juegos de rol en solitario, hacen que la accesibilidad sea mayor que antes.

Y si el problema es encontrar quien dirija una partida… Cuando empecé a jugar a rol no conocía nada de este mundillo, así que con 13 años me compré un juego de rol, lo leí, y dirigí mi primera partida con mis colegas de la época. Y afortunadamente, si una persona no tiene la seguridad de saber si lo está haciendo correctamente, siempre puede mirar una partida online o leer un blog donde se hable de ello.

He de decir que, en mi experiencia personal, si no hubiera sido por mi entrada al primer club al que pertenecí dudo mucho que a día de hoy siguiera jugando, pues fue con aquella gente con la que encontré el estilo y las experiencias con las que me sentí cómodo y me ayudaron a seguir. Pero a decir verdad, también fui constante en buscar gente y lugares para poder aprender. Todo empieza por uno mismo.

Todo lo anterior favorece que sea más sencillo jugar a rol que hace décadas y junto a la popularidad y visibilidad que los juegos de rol están teniendo desde hace unos años, el aumento de les jugadores ha aumentado. ¿Mucho? ¿Poco? ¿Lo suficiente? no sabría contestar, pero ha aumentado, que es lo importante.

Empero, muchos de los otros tipos de juegos de mesa ya tienen eso. Hay juegos de mesa en solitario, que se pueden jugar a dos o con más de ocho personas; los hay cuyas duraciones van desde 20 minutos a varias horas, con tantas temáticas y géneros como los juegos de rol; además, otros juegos de mesa suelen tener una preparación mínima de tiempo.

Sail Board Game

Como una ramificación de los juegos de mesa a la par que el resto de ramificaciones de juegos de mesa, no creo que se juegue a rol mucho menos de lo que se juega a un tipo de juegos de mesa en concreto, como juegos de cartas, de miniaturas, de estrategia, de recursos, de carreras, de habilidad y destreza, ameritrash, fillers, party games, etc. ¿Alguien sabría decir si hay más gente que juega a juegos de rol o a fillers?

Es cierto que los juegos de rol tienen ramificaciones propias dentro de ser un juego de rol, como fantasía, sci fi, por sus diversas mecánicas, etc. pero los propios tipos de juegos de mesa también los tienen e incluso mezclan ramificaciones, como juegos de cartas que consisten en control de recursos o son fillers, juegos temáticos dungeon crawler, etc.

Como un tipo de juego de mesa más deberíamos de incluirlos como parte de un todo y no querer identificarnos como un tipo de juegos aparte. Si nos obsesionamos con compararnos con todo un bloque formado por distintos tipos de juegos de mesa, es evidente que la cantidad de gente que juega a rol es menor que la suma de toda esa gente que juega a un montón de diferentes tipos de juegos de mesa.

Una comparación que siempre nos va a hacer que somos inferiores o salimos perdiendo en esa comparativa.

Es posible que esté equivocado en denominar a los juegos de rol como juego de mesa, pero sus características me hacen creer que es uno de ellos. Básicamente que, en sus orígenes, se juega con sus participantes alrededor de una mesa.

D&D Rol

El por qué no identificamos a los juegos de rol como un tipo de un juego de mesa supongo que se debe a las raíces wargamer de Dungeons & Dragons, o tal vez porque la parte narrativa, teatralizada y creativa de los juegos de rol hace que aparentemente sean muy distintos cuando no lo son tanto. Es posible que simplemente queramos diferenciarnos como si de una tribu urbana se tratase.

Y sin embargo en algunos aspectos es muy bueno que exista esa diferenciación. Buscar comparativas de crecimiento, de número de aficionados y otras cosas me parece una banalidad pero no en otros criterios. A la definitiva mucha gente que juega a rol también juega a otros juegos de mesa, y a la inversa, así como a wargames y otros tipos de juegos muy relacionados entre sí.

No obstante, poder hablar de juegos de rol con propiedad permite establecer un diálogo directo, sin tener que añadir más detalles para saber a qué tipo de juego de mesa queremos jugar. Sirve para identificar sus características y peculiaridades. Sirve para el diseño de mecánicas y sus objetivos. De hecho, identificar los juegos de rol como algo con identidad propia me permite, en este artículo, diferenciarlos del bloque compuesto por el resto de juegos de mesa.

Y es que todo aquello que permita avanzar, que ayude al entendimiento o en definitiva sirva para algo positivo, creo que es siempre bienvenido. Pero querer comparar en importancia un nicho, como son los juegos de rol, con un enorme bloque de diferentes juegos lo considero absurdo. Es como desear tener mayor poder, ser más grande, sentir que lo mío es mejor… cuando lo importante es juntarse con colegas y disfrutar.

Avant.

PD. Este artículo ha surgido inspirado en la lectura, y no como respuesta al articulo de Roleros no representativos.

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