Bienvenidos a Skyrise: una ciudad espléndida en los cielos dedicada a las artes, la ciencia y la belleza. Se ha contratado a algunos de los mayores visionarios de la humanidad para construir la ciudad, pero solo un artesano podrá pasar a la posteridad como el mejor de todos.
Demuestra tu ingenio consiguiendo lugares en los que construir, ganándote el favor en islas y facciones, cumpliendo objetivos públicos y secretos, codeándote con mecenas misteriosos y construyendo una maravilla única.

Ficha Técnica
- Diseño: Gavan Brown, Sébastien Pauchon, Adam Wyse
- Ilustraciones: Andrew Bosley, Damien Mammoliti, James Van Niekerk
- Editorial: Roxley
- 2-4 jugadores
- 30-90 minutos
- +14 años
- Peso/dureza (bgg): 2.26/5
- Tipo de juego/mecánicas: subastas, control de áreas
Introducción
El objetivo de Skyrise es ganar el máximo de prestigio al final de la partida. Una partida a Skyrise se encuentra dividida en dos partes, llamadas Eras. El prestigio se gana al final de cada Era y, también inmediatamente después de construir tu maravilla.
Cada Era se juega a lo largo de una serie de subastas. Después de cada subasta, se erige una construcción. La primera Era acaba cuando un jugador ha construido todos sus edificios de Era 1. La segunda Era acaba cuando todos los jugadores han colocado la totalidad de sus edificios.
En ese momento, se procede a realizar la puntuación final, que incluye los objetivos públicos, los objetivos secretos, las fichas y las losetas conseguidas, así como las construcciones. Después de realizar la puntuación de la Era 2, el jugador con más prestigio se declara ganador.
Aspectos positivos

SENCILLEZ Y ACCESIBILIDAD
Skyrise es un juego extremadamente sencillo en cuanto a las normas de juego. Básicamente, en cada turno se realizará una puja que acabará con la construcción de uno de los edificios de un jugador en un barrio concreto, ganando la ficha asociada al mismo. Estas fichas pueden proporcionarnos puntos de victoria directos o incrementar los puntos asociados a edificios colocados en barrios de un determinado color.
A mitad y final de partida, procederemos a realizar una puntuación en la que se valorará quién tiene los edificios más altos en cada una de las islas, así como una serie de criterios de colocación que cambian de partida a partida (por ejemplo, la colocación de edificios en zonas con molinos o colocados a ambos lados de un puente).
Si esta sencillez la combinamos con el hecho de que estamos ante un juego de partidas contenidas en el tiempo (cerca de una hora al máximo de jugadores) y un despliegue en mesa muy vistoso y colorido, al final, tenemos un producto que verá mesa con facilidad y que es apto para todo el mundo.
PROFUNDIDAD Y TOMA DE DECISIONES
Lo que más me ha sorprendido de este Skyrise es que, detrás de esta aparente sencillez que comentábamos en el apartado anterior, se esconde una toma de decisiones profunda y nada trivial. Ganar determinadas pujas, saber cuándo sobrepujar y cuándo no, evitar ceder espacios suculentos a los oponentes o hacer un buen uso de nuestras maravillas, son elementos cruciales en el juego.
Tomar una mala decisión puede conllevar dejar oportunidades extremadamente beneficiosas para los rivales. Recuerdo que en mis dos primeras partidas, que fueron con jugadores que ya tenían experiencia en el juego, tuve una sensación de frustración grande al cometer errores que posteriormente eran aprovechados por ellos. Fue ahí cuando me di cuenta de que estaba ante un juego que tenía bastante más de lo que parecía ofrecer a simple vista.
En este sentido, nos encontramos con un juego con una fuerte interacción, en el que los rivales desbaratarán continuamente nuestras intenciones, alejándose bastante de aquellos juegos que apenas requieren levantar la vista del tablero personal.
EDICIÓN EN CASTELLANO
Esas dos primeras partidas que jugué a Skyrise, lo hice con la copia en inglés y deluxificada. Es cierto que en cuanto a vistosidad y presencia en mesa, le da mil vueltas a esta edición. Los edificios son miniaturas, las islas tienen relieve, las fichas son de madera e, incluso, algunos componentes son metálicos. No obstante, creo que la edición que ha sacado Devir para este juego es la más adecuada.
La versión deluxe hubiera requerido un coste que me parece muy desproporcionado para el tipo de juego del que se trata y lo hubiera alejado de las casas de una gran cantidad de jugadores. Además, se sigue tratando de una versión con gran calidad de componentes y que queda muy resultona desplegada en mesa.
Aspectos negativos

ESCALABILIDAD
Como me suele pasar con este tipo de juegos, especialmente si incluyen mecánicas interactivas como las subastas, no me interesan para dos jugadores. Es muy probable que el juego funcione, como ya ocurre con otros ejemplos como Tower Up (que no tiene subastas, pero si un tipo de posicionamiento similar en el tablero), y que las partidas a dos sean más controlables y se conviertan en un duelo de alta tensión.
Pero en mi caso particular, yo a este tipo de juegos les demando un número de jugadores suficiente que proporcione el nivel de interacción adecuado. Para mí, se trata de un juego que voy a sacar a mesa exclusivamente cuando seamos 3 o, preferentemente, 4 jugadores.
POCA CLARIDAD DEL TABLERO CENTRAL
Aunque los barrios del juego se encuentran claramente identificados a través de diversos colores (blanco, marrón, verde y amarillo), resulta algo confuso ver las adyacencias. Esto ocurre especialmente con aquellos barrios que limitan a través de un vértice o cuando un dirigible se interpone entre ellos. En mis partidas, ha ocurrido varias veces que alguien identifique como adyacentes barrios que no lo eran, teniendo que retroceder el turno a consecuencia de estas confusiones.
Es verdad que, a pocas partidas que le eches al juego, ya comprendes la manera de limitar de los mismos y estos errores se reducen considerablemente.
OBJETIVOS: ESCASEZ Y FALTA DE INTERÉS
Una de las pegas que le pongo a Skyrise es la falta de variedad de los objetivos públicos y la falta de interés en los objetivos privados. A cada jugador se le reparte una carta de objetivo privado que le va a proporcionar 10 puntos de victoria si consigue construir 4 edificios en barrios de un determinado color (los 4 colores comentados anteriormente). En mi experiencia, estos objetivos carecen de emoción y todos los jugadores los han cumplido sin ninguna dificultad. Al final, que cada uno vaya a un color concreto hace que, además, no te pises demasiado en esta colocación.
Por otro lado, en cuanto a los objetivos públicos, cada partida va a tener uno fijo: el que premia por la construcción de los edificios más altos en cada isla. Los otros dos que salen en cada partida, provienen de un mazo que cuenta únicamente con 5 objetivos diferentes. A mi juicio, se trata de un número bastante escaso que hace que sea relativamente frecuente que se repitan entre partidas.

Conclusión
Con Skyrise me pasó que ya sabía que lo quería antes de que saliera en castellano. Me lo enseñó mi adorada compi del Club Dante, Vero, en su versión en inglés y completamente deluxificada. Le echamos dos partidas seguidas y las disfruté muchísimo, metiéndose automáticamente en uno de los juegos que más esperaba para este año.
Y es que ocupa un lugar muy concreto para el cual no tengo tantos juegos en la colección. Me refiero a un juego lo suficientemente sencillo como para poder sacarlo con todo tipo de gente, pero a la vez con una toma de decisiones profunda, que esconda más de lo que aparenta. Con una duración aproximada de una hora, una explicación de menos de 10 minutos, vistoso en mesa y con un nivel de interacción alto que obligue a los jugadores a estar pendientes de las actuaciones del resto.
Ahora bien, se trata de un juego en el que he visto gran disparidad de opiniones, tanto en redes como en mi experiencia en la mesa. Está el grupo de jugadores a los que les ha encantado y lo consideran un juegazo, mientras que a muchos otros es un juego que les ha dejado bastante fríos y no les aporta nada del otro mundo. Por eso, antes de lanzaros a la compra y, dado que no es un juego barato, recomiendo que le echéis un ojo antes a algún tutorial o partida para aseguraros de que es un juego que os pueda encajar.
Yo, que me encuentro en el grupo de personas que disfrutan mucho de lo que propone el juego, me voy a quedar con Skyrise en casa para sacarlo a mesa de forma recurrente cuando seamos 3 o 4.
Valoración Subjetiva
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