Little Factory juego de mesa

Little Factory, reseña by Gixmo

Vamos al lío con nuestra pequeña factoría (Little Factory para los de la ESO), un juego editado en castellano por TCG Factory.

Little Factory, nos vamos a la fabrica

Little Factory juego de mesa

Ficha

Little Factory

  • Diseño Shun Taguchi, Aya Taguchi
  • Ilustración Hotori Satose (里瀬ほとり), Sabrina Miramon, Aya Taguchi
  • 2-4 jugadores
  • 20-40 minutos
  • TCG Factory
  • +12 años

Introducción

En este juego nos vamos a meter en el papel de, hmm, productores? Constructores? Ganaderos? No lo sé, vamos a generar recursos para cambiarlos por otros para aprovechar los edificios que vamos a ir consiguiendo y conseguir ser el que primero llegue a 10 puntos de victoria o ser el que más tenga al final.

Esto es lo que nos vamos a encontrar en este juego, es un juego que viene en cajita pequeña, cosa que siempre se agradece para meterlo en tu ludoteca o para llevarlo a tu sesión de juego o a cualquier sitio, con un mazo de cartas y unos puntos de victoria. Los componentes son de buena calidad, tanto las cartas como los tokens de puntos de victoria, aunque la caja queda un poco justa a la hora de abrir (a mi me da miedo cada vez que lo abro de no ser un manazas y estropear la caja).

Eso sí, aunque la caja es pequeña y solo contiene las cartas y los tokens, en mesa nos va a ocupar bastante espacio.

Little Factory juego de mesa

¿De qué va?

Al turrón, que tenemos que hacer en Little Factory. En Little Factory nos encontramos con un juego de reglas sencillas, pero con su profundidad a la hora de ejecutar las mismas, cosa que se agradece un montón. Personalmente prefiero que la complejidad y/o profundidad de un juego esté en el desarrollo y no en el reglamento, y aquí tenemos eso.

Para jugar a Little Factory vamos a poner en la mesa 4 filas de cartas, a saber:

  • Una primera fila con los recursos básicos, que vamos a ir consiguiendo y devolviendo a esta fila en cuanto se usen.
  • Una segunda fila con los recursos más avanzados, que iremos comprando o transformando y que van a ir rotando según se usen.
  • Una tercera fila con los recursos más avanzados, con la misma mecánica que los de la segunda fila.
  • Y una última fila con los edificios que vamos a poder adquirir y que nos darán habilidades y puntos de victoria.

Con estas cartas dispuestas en la mesa, nuestro turno va a ser tan simple como poder activar los edificios una vez por ronda, ya sea al principio de la acción o después de la acción, y hacer una acción, que puede ser de producir o de comprar. Si compras vas a poder utilizar una o varias cartas por su valor económico para comprar una o varias cartas, la cosa es que si usas una sola puedes comprar varias, pero si usas varias solo puedes comprar una. Si produces vas a poder utilizar tus recursos para adquirir otras cartas, lo que viene siendo lo mismo que comprar, pero sin usar su valor económico sino las opciones de transformación.

Y vamos a repetir todo esto hasta que alguien consiga llegar a 10 puntos de victoria, que ganará la partida automáticamente, o se agoten los 12 tokens de puntos de victoria que hay, en ese caso habrá recuento y el que más consiga será el que gane.

Dicho todo esto ya tenemos presentado Little Factory, un juego de gestión y transformación de recursos, de procesar los mismos y conseguir el mejor beneficio de los mismos para ganar la carrera de los 10 puntos. Esta es una premisa que me encanta, y si encima lo hacemos con unas reglas muy sencillas, parece que tiene todo para triunfar.

Little Factory juego de mesa

Conclusiones

Así que tengo que empezar diciendo que el público que busca el juego es de corte más familiar, no el de los jugadores que van a machete, aunque siempre diré que estos últimos deberían de jugar a todo y no siempre lo hacen, y, por desgracia, muchas veces de malas maneras. Pues este es un juego de corte familiar, pero que puede servir para todo tipo de público.

Vamos con las diferentes cosas que nos ofrece el juego y a opinar de ellas, que para eso hemos venido.

Como decíamos, reglas muy sencillas, pero con profundidad. Las reglas son consigo recursos, los aprovechó para conseguir otros mejores. Esto bien.

Los recursos vienen divididos en tres tipos, los básicos, los de segundo nivel y los de tercer nivel. Los básicos están los que están, estos van a estar en manos de los jugadores o disponibles en la matriz de recursos.

Pero los recursos de nivel dos y de nivel tres no van a ser tan sencillos, vamos a tener cinco tipos de recursos de cada tipo, una vez que se consigan se van a la mano del jugador (como los básicos) y una vez usados se van a una pila de descartes, no volverán a aparecer hasta que no se cicle el mazo (vamos, hasta que no haya que volver a barajarlo). Este funcionamiento, por un lado nos mete la tesitura de tener que mover los recursos disponibles si lo que realmente nos interesa uno que no esté ahora mismo en la mesa, pero también que todo eso para lo que nos hemos ido preparando no vamos a poder ejecutarlo porque ese recurso no esta disponible, o porque algún otro jugador lo tiene.

Eso es amigos, nos encontramos con el factor azar, hay gente a la que le pueda gustar, hay gente a la que no. Este juego es más táctico que estratégico, para el que no esté familiarizado con estos términos es que tienes que ir más turno a turno que ir fijándote en el largo plazo, aunque no lo puedes olvidar, tienes que saber adaptarte.

Little Factory juego de mesa

Personalmente, en este caso, no me convence, puede generar mucha frustración. Mientras que toda la mecánica del juego me gusta mucho, esta parte no me convence. Si miramos al público que está acostumbrado a jugar cosas súper complejas se puede quejar de que hay demasiado azar en los recursos, si nos fijamos en un público más casual se puede frustrar porque esa jugada tan buena que estaba intentando hacer no se puede conseguir porque ese recursos no está en el mazo.

Por añadir a todo esto, una de las formas de conseguir cosas en este juego no es gastando recursos, sino que es mostrando la carta que la tengas en la mano, cosa que puede promover ese estancamiento en las fases de producción de jugadores.


La Cueva Roja


El juego en solitario

Tenemos que mencionar la parte del juego en solitario. En el modo solitario la partida es un contrarreloj para conseguir los 10 puntos de victoria antes de que se acaben todos los edificios, y estos se van a ir uno por turno, más si encima compramos alguno.

La principal diferencia en este caso es que los recursos de nivel tres van a estar solo cinco en juego (los que se colocan en la matriz), pero volverán a estar disponibles inmediatamente una vez que se usen (usease, no van a la pila de descartes si no que van de la mano al mercado y del mercado a la mano).

Por un lado tengo que decir que esta parte está muy bien porque sabes que recursos de nivel tres vas a tener disponibles durante toda la partida, pero por otro lado el juego va demasiado rápido como para poder tener la opción de adaptarte bien (los edificios que podrías conseguir o aprovechar con los recursos que te faltan serán los que se vas a ir descartando, por supuesto).

Valoración Subjetiva

Buen juego

Little Factory juego de mesa
LITTLE FACTORY
CONCLUSIÓN FINAL
A modo de conclusión diremos que es un juego que funciona, si, claro que funciona y esta bien, pero que no es para mí. La premisa de el procesamiento de recursos es una cosa que me encanta, la sencillez de reglas y la profundidad en el desarrollo es una cosa que me gusta mas aun, pero el azar, en este caso, es algo que puede frustrar bastante al jugador.
MECÁNICAS
50
ESCALABILIDAD
100
ESTÉTICA Y COMPONENTES
80
REJUGABILIDAD
70
Nota de lectores1 Vota
60
PROS
Caja pequeña y manejable
Componentes de buena calidad y son bonitos
Reglas muy sencillas con profundidad en el desarrollo
CONTRAS
Ocupa demasiado espacio en mesa para ser tan pocas cartas
El azar puede ser muy frustrante en este juego, tómalo o déjalo
75

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