No, esto no va de ver a Gary Cooper cogiendo sus pistolas y caminando por mitad del pueblo en busca del malo maloso, como tampoco va de la vida de una persona con nombre de satélite de la tierra poniéndose hasta arriba de sustancias psicotrópicas, o por el estilo.
En High Moon vamos a ser vaqueros, eso sí, pero, en este caso, vamos a gestionar ranchos de ganado cadavérico (¡que mal suena esto en palabras de un asturiano!), conseguir buenos lugares en las destilerías hallowinescas y ser el que tenga las rutas mas prolíficas cuando todo llegue a su fin, que, créeme, llegara.
Es un juego de creación de rutas para tu ganado, en la que tendrás que saber colocar el terreno que se va a ir creando, pero también vas a tener que saber gestionar esas rutas para que los demás no te las pisen. Lo mejor de todo es que, al final del día, o de la noche en este caso, vas a poder disfrutar de un buen trago en las destilerías, espero que te guste el zumo de murciélago, dicen que esta muy rico si te lo preparan bien.
Ficha Técnica
- Autor: Antonio Guillamó «Guilla»
- Artista: Pablo Sanz
- Editorial: Combo Games
- Jugadores: 2-4
- Tiempo: 40′-60′

Estética y componentes
High Moon es un juego que nos trae Combo Games, esta editorial de tamaño pequeño, por el momento, pero que está haciendo muy bien las cosas. Como es de rigor, nos trae una calidad muy buena en los componentes. En este caso tenemos una caja mas bien pequeña llena de cosas, esta viene con un vaquero con cara de Rango (el de la película) y vacas esqueléticas (de aquí no salen buenos cachopos).
Dentro de la caja hay muchas fichas de cartón, ya sea para las fichas de bonus que consigues en las destilerías, como fichas de cada jugador para que gestione sus rutas. También tenemos unos tableros personales para hacer un pequeño seguimiento, como un tablero central para ver los puntos y la multiplicación final por cada tipo de destilería.
También tenemos unas cuantas cartas, estas vienen en 4 mazos para los jugadores, siendo el terreno que van a construir durante la partida. Por un lado, vienen con 6 casillas de terreno, con diferentes dibujos, y por el otro lado una trasera con un dibujito de la luna. Aparte unas cartas de objetivo con una idea muy guapa de sobreponerlos para que haya más variedad en los mismos de partida a partida.
A nivel estético no es que High Moon sea algo que te haga pagar entrada para verlo en un museo, pero esta todo correcto, sin que te sangren los ojos y viendo perfectamente para que sirve cada cosa.

Desarrollo
Así pues, vamos con la parte principal, que es lo que tenemos que hacer en High Moon. Pues es un juego que nos va a durar entre 6 y 8 rondas, dependiendo del número de jugadores. Ni más ni menos.
En cada ronda, por orden de turno, cada persona en liza va a colocar la carta que tiene en la mano (solo tiene una) en la mesa y luego decide si colocar fichas o tomar otra decisión. Tan simple como eso.
Colocar la carta es ir formando el terreno, que se ira formando por las cartas de los jugadores en común. Y el poner tus fichas en el tablero es crear tus rutas para llegar a determinados sitios
Vamos a adelantar que es uno de esos juegos que tiene unas reglas muy sencillas, pero que te va a dar mucho que pensar. Aunque hayamos dicho alguna tontería sobre el tema, reconozcámoslo, es un juego de tipo euro, pero euro de los buenos.
Y antes de hablar de lo que nos ofrece High Moon, un poco más sobre el desarrollo. La colocación de la carta es lo que crea el terreno, y también lo que marca la duración de la partida, porque al final de todo vas a tener todas tus cartas colocadas en la mesa. Esto ya te empieza a mover las neuronas, porque según coloques de una forma o de otra vas a conseguir cosas, o vas a facilitar tus rutas, o perjudicar las de los demás, que esa parte es importante. Si, aquí tenemos interacción.
Pero no solo es importante el cómo se crea el mapa, sino como gestionas tus fichas. Cada jugador tiene un set de fichas que se van a dividir entre las disponibles y las de la reserva, hay que gestionar el cómo conseguir tener siempre fichas para hacer lo que quieres. La forma de colocar las fichas es super sencilla, porque la primera que coloques es ponerla directamente en el tablero, pero la siguiente del turno te va a costar otra ficha extra, y la siguiente dos fichas extras, y la siguiente tres fichas extra, y la siguiente, no, la siguiente ya no se coloca, que tu tablero ya no tiene espacio para que gestiones esto, así que vas a tener que calcular tu solo el coste, pero te haces una idea ¿no?
Si no tienes fichas, vas a tener que perder una ronda en conseguir fichas de tu reserva para tenerlas disponibles, así que ojo cuidado.
Un espacio aparte para hablar de las destilerías de High Moon, que son tugurios que van saliendo en el mapa y que nos dan una botella si llegamos a ellos. Estas fichas van a servir tanto para bonificaciones que podemos tener durante la partida, como para puntuar al final. Así que aquí tenemos esas acciones gratuitas que son tan valiosas en este tipo de juegos. Pero tampoco te vuelvas loco, que solo hay de 3 tipos, así que no vas a tener que estudiar mucho, y encima tienes un recordatorio de lo que hace cada una en tu tablero.
Al final de la partida de High Moon es cuando tienes que sacar la calculadora, porque vas a puntuar por los objetivos que estén disponibles durante la partida, aunque algunos de ellos son de puntos inmediatos, los hay que te dicen lo que vas a conseguir al final de la partida. Luego tienes que mirar las botellas que te hayas llevado de las destilerías durante la partida, y multiplicas por el nivel que hayas conseguido con tus rutas (al pisar lapidas), luego los puntos de ese tablero, por el que hayas quedado más abajo, y, finalmente, los puntos residuales por las fichas que no hayas usado y tengas disponibles.
Recordar de nuevo que la partida va a durar 8 rondas a 2 jugadores, 7 a 3 y 6 a 4, que son las cartas que se tendrán disponibles durante la partida.

Qué nos ofrece
Pues High Moon nos ofrece muchas cosas, como ya mencionábamos, es un juego de esos que con un tamaño pequeño y unas reglas super sencillas tienes un juego que te hace pensar mucho.
Empezaremos hablando de la interacción, porque es un juego que tiene bastante interacción, es cierto que a pocos jugadores se puede ir cada uno por su lado, pero eso siempre será menos optimo si realmente se sabe jugar. Vas a tener interacción a la hora de colocar las cartas y crear el terreno, porque no solo se trata de prepararte tus rutas, sino de perjudicar, e incluso cerrar a los demás. Incluso, el dónde colocarla es una forma de gestionar tus fichas, porque, según lo que tapes vas a conseguir fichas, pero puede que también se las des a los demás.
También tienes interacción a la hora de crear las rutas, no tienes por qué crear una sola ruta en el tablero, vas a poder crear varias, así que siempre puedes ir pensando y mirando como cerrar otras rutas mientras llegas a donde quieres.
También tenemos una gestión de esas guapas en High Moon, porque tienes que crear rutas, pero estas se crean con tus fichas, y no todas están disponibles para colocar. El coste de colocar tus fichas en el tablero te hace pensarte muy bien que es lo que vas a hacer, ya que es un coste creciente cada turno, si decides ir poco a poco, pues no te va a dar tiempo a llegar, pero si decides ir muy rápido vas a gastar muchas fichas.
Y ahí entramos en otra cosa que nos ofrece High Moon, y es la escasez de tiempo para hacer todo lo que queremos. Si estamos hablando de 3 personas jugando, solamente vas a tener 7 cartas para jugar, y, por lo tanto, 7 opciones de generar rutas, así que o lo gestionas bien, o mal lo vas a llevar. Tienes que aprovechar bien los bonus que consigas (las botellas esas), pero claro, el conseguir las botellas puede que te conlleve un coste mayor de lo que te va a proporcionar, así que más cosas a tener en cuenta. Pero piensa que las acciones de las botellas (aunque solo puedas usar una de ellas por turno) son el conseguir fichas de la reserva, colocar una ficha directamente desde la reserva, o colocar dos fichas que tengas disponibles. Acciones muy interesantes, pero si te ciegas con ellas puede que lo pases mal.
Por supuesto, tenemos que hablar de la rejugabilidad de High Moon, y es alta, está muy bien pensado para ello, porque a menos jugadores habrá más cartas para poder hacer un terreno interesante. Lo que, si sucede, como en muchos de estos casos, es que, a menos personas, más control, o incluso puede que se dé el caso de que uno se vaya por un lado y el otro por otro, pero siempre habrá algo interesante por lo que luchar.

Aspectos que no me convencen
Siendo sincero, hay pocas cosas que no me convenzan en High Moon, porque me encanta el tamaño de la caja, la sencillez de reglas y todo lo que ofrece, pero si es cierto que el juego es propenso al análisis parálisis. Con la colocación de las cartas puede que a alguien le dé un pampurrio mientras piensa, y también es cierto que, hay que recordar bien los que te llevas al pisar parte de otra carta, si no vas a tener que andar levantándola y volviéndola a colocar.
Y, como aspecto menor, el juego acaba ocupando bastante espacio en mesa, la caja te puede llevar a engaño, pero piensa que, aunque se pisen parte de las cartas, se van a colocar entre 16 y 24 cartas, más los 2 iniciales.
Y en esta línea siempre soy algo reacio a cuando tienes que sacar la calculadora a final de la partida, pero si tenemos que decir que esto no es una ensalada de puntos, simplemente varias cosas que tienes que puntuar.
Conclusiones
Aunque parezca hacer la pelota, oso decir que Combo Games lo ha vuelto a hacer, nos trae con High Moon un producto de mucha calidad, no solo a nivel de componentes, sino a nivel de jugabilidad. Un juego de hacer rutas y gestionar tur acciones para sacar el máximo provecho posible a una partida que, aunque sea proclive al análisis parálisis, es de duración super contenida.
Un juego de esos que con pocas reglas te ofrecen mucho, y que vas a disfrutar cada ficha que coloques, y cada ficha que tengas que pagar mientras ves que no llegas a tiempo a esa destilería.
Valoración Subjetiva
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