Cooper Island nos lleva a la conquista y desarrollo de una nueva isla, donde sentaremos las bases de nuestra nueva tierra. Un juego de que en castellano nos traerá Arrakis Games.

Cooper Island, un barco y nuestras manos para desarrollar mi tierra

Cooper Island juego de mesa

Ficha

Cooper Island

  • Editorial: Frosted Games, próximamente en castellano por Arrakis Games.
  • Autor: Andreas «ode.» Odendahl
  • Ilustrador: Javier González Cava
  • 2-4 jugadores
  • 60-120 minutos de duración

¿De qué va?

Como suele ser norma habitual en esta casa, no vamos a entrar en detalle al explicar de qué va este Cooper Island, más si cabe en un juego de esta índole.

Cooper Island es un juego de desarrollo que tiene como como mecánica principal la colocación de trabajadores.

Se juega a lo largo de 5 rondas que a su vez se dividen en 3 fases cada una de ellas.

La primera fase es la más sencilla y es en la que todos los jugadores cobran los recursos y beneficios logrados durante la partida, hay algunos de base y otros que se pueden ir ganando durante la partida.

La segunda fase, nos lleva a una colocación de trabajadores normal, donde las casillas no cierran la acción, sino que, pagando un peaje podremos realizar la acción.

Aquí es donde reside la chicha del juego y es donde está todo el pastel. Las acciones principalmente nos van a permitir conseguir:

  • Coger y/o colocar losetas de terreno, que al colocarlas en nuestra zona de juego producirán recursos.
  • Construir edificios que nos otorgarán ciertos beneficios y nos desbloquearan casillas de almacenaje.
  • Construir barcos, que nos permitirán lograr beneficios para la primera fase.
  • Retirar piedras y/o construir con ellas monumentos, que nos otorgarán ciertos beneficios y nos desbloquearan casillas de nuestro mapa.
  • Hacer envíos de mercancía con los recursos que vayamos logrando y que nos permitirán desbloquear beneficios, cartas de habilidad y nuevas acciones gratuitas.

Aunque el juego tiene mucho más desarrollo y muchas más acciones gratuitas o beneficios, la base fundamental es esta.

La tercera fase, simplemente nos obliga a dar de comer a nuestros trabajadores, y algunas acciones de mantenimiento.

El concepto de juego es este, en el que podremos ver un juego de colocación de trabajadores, con colocación de losetas en apilamiento que nos generarán recursos y un sistema de objetivos que nos permitirá ir desbloqueando trabajadores para poder optar a nuevas acciones.

Aunque el juego tiene diferentes caminos de puntuación, el enfoque en un camino, es el que más posibilidades nos suele dar a la victoria, sin dejar de vigilar el poder desbloquear más trabajadores, lo que nos obliga a diversificar.

Cooper Island juego de mesa

Estética y componentes

Cooper Island es un juego de desarrollo, con multitud de acciones, miniacciones y acciones gratuitas que requiere de una gran cantidad de iconografía.

Esto ya de por sí requiere de un gran trabajo de diseño para lograr que el juego sea entendible y en estas, Javier González Cava ha logrado una cosa muy importante. No necesitas recurrir al manual, para entender cualquiera de los conceptos del juego.

Cosa aparte, es la gran cantidad de componentes que tiene el propio juego, lo cual hacen que el juego tenga un setup relativamente engorroso. No es nada descabellado, pero si necesita de más tiempo del habitual para este tipo de juegos.

En cuanto a las ilustraciones, el juego tira hacia una línea clásica, que recuerda mucho a los juegos de principios de década. No destaca por su belleza, pero luce en mesa y es eficiente.

Escalabilidad

Una de las cosas más achacables a este Cooper Island, es que el juego es bastante multisolitario y no hay diferencia en el rango de jugadores, porque el tablero de acciones es el mismo. 

Es cierto, que aunque sea un colocación de trabajadores, las acciones no se pisan y lo único que nos sucede cuando vamos a una acción donde ya se han colocado es que le pagamos un pequeño peaje, que no resulta ni siquiera incómodo.

Lo preferimos a 2 jugadores, básicamente porque más jugadores no aportan nada sustancial y la partida se reduce a la mitad de tiempo.

Aunque es cierto que a 3 y 4 jugadores, el juego funciona igual de bien, salvo que dura más.

Cooper Island juego de mesa

Lo mejor y lo peor

Pros

  • La concatenación de las acciones, todos los caminos tienen una lógica que nos lleva a lograr un desarrollo con sentido.
  • A pesar de todas las posibilidades del juego, se consigue una puntuación muy ajustada que te obliga a luchar cada punto.

Contras

  • La tensión de la pérdida de posibilidades en la colocación de trabajadores se pierde, porque es posible realizar cualquier acción.
  • El setup inicial, bastante engorroso e incomodo para la duración del juego.

Contexto

Cooper Island no es un juego para todos los públicos. Hay que tener claro que de este tipo de juegos debemos alejar al público más familiar, a los amantes de lo temático y a los peques. 

Cooper Island es un eurogame con toques de la vieja escuela, hecho por y para los amantes de este tipo de títulos.

Cooper Island juego de mesa

Conclusión

Llegamos al momento final, las conclusiones sobre este Cooper Island

Cooper Island es un juego con cierto aire clásico, en muchas de sus acciones, mecánicas y posibilidades. Aunque Andreas Odendahl siempre busca dar un giro de tuerca (aquí lo hace también), sus juegos tienen cierto aire a eurogame de la vieja escuela.

El juego no deja de ser un juego de colocación de trabajadores sin presión por el cierre de acciones. Esto lo convierte en un juego bastante multisolitario, pero con una sensación de puzle de desarrollo muy interesante.

La idea arranca como un motor diésel, comenzando la partida sin apenas hacer prácticamente nada y viendo como todo va creciendo según avanzan las rondas.

Esta es una de las principales virtudes de este Cooper Island y es que te pide esfuerzo, te pide desarrollo y te hace sudar por cada punto hacia la victoria… y vaya si los sudas, una partida de Cooper Island se irá en torno a los 50 o 60 puntos, algo más si se te da muy bien, pero nunca llegará ni a acercarse a los 100 puntos.

Digamos que durante la partida te enfocas al principio en lograr más trabajadores, que te permitan tener más acciones posibles y en crearte un pequeño motor de ingresos de ronda, para luego ir a explotar tus posibilidades.

Al igual que juegos como Agrícola, Cooper Island te penaliza el lograr esos trabajadores de más teniéndoles que alimentar. Añadiendo un toque más con la posibilidad de elegir entre un trabajador más o un trabajador potenciado, que abre la posibilidad de acciones más potentes y de establecer más posibilidades de puntuación.

Por otro lado, Cooper Island alimenta su motor de gestión con un simple sistema de movimiento, el cual te permite ir moviendo unos barcos que te generarán beneficios y puntos de victoria. Es este, junto al objetivo de conseguir nuevos trabajadores, el sistema que utiliza el juego para obligarte a no centrarte exclusivamente en una estrategia, sino que te obliga a cuidar los demás factores.

En su defecto, un setup algo tedioso y un sistema de juego muy multisolitario que puede dejar atrás a ciertos jugadores.

En definitiva, Cooper Island es un juego de colocación de trabajadores, con varios giros muy interesantes que le hacen ser un juego progresivo y exigente. Una idea diferente, de esas en las que Andreas Odendahl siempre nos regala.

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