París, reseña by David

París es la cuna de la belleza arquitectónica, la construcción de la Torre Eiffel es el colofón a una época gloriosa que ahora requiere de grandes inversores para continuar con el legado.

París, la ciudad más bella el mundo

París juego de mesa

Las fotografías de esta reseña están hechas por Doctor Meeple, web de referencia en el mundillo lúdico que os animamos a visitar

Ficha

París

  • Editorial: Maldito Games
  • Diseñador: Michael Kiesling y Wolfgang Kramer
  • Ilustradores Andreas Resch
  • 2-4 jugadores
  • 90 minutos

¿De qué va?

En París representaremos a unos adinerados inversores inmobiliarios que buscan hacer fortuna mientras convertimos a la capital francesa, en el mayor monumento arquitectónico del planeta.

París se juega a lo largo de un número indeterminado de turnos, que se fijan por unas losetas de bonificación, cuando se han cogido todas estas losetas, se acaba la partida.

La idea principal del juego es construir una serie de edificios que pueden pasar de propiedad de un jugador a otro y que sobre todo nos otorgan puntos al construirlos. Además tendremos otras puntuaciones que iremos contando.

Para jugar a París, los jugadores dispondrán de unas pantallas donde ocultar todo lo que tengan, principalmente dinero, recursos y las llaves que son el elemento con el que marcamos los edificios de nuestra propiedad.

En su turno, el jugador activo deberá coger un edificio de una de 3 pilas posibles (siempre y cuando haya disponibles), al cogerlo solo sabremos que de que barrio es el edificio pero no que tipo de edificio es.

Tras esto podremos realizar una de las siguientes acciones:

  • Colocar una llave en uno de los barrios o en el monumento central y cobrar el dinero si procediera.
  • Coger una de las llaves de uno de los barrios y pagar los requisitos de uno de los edificios disponibles en el barrio, para convertirlo en edificio de nuestra propiedad. Si lo que hacemos es movernos de un edificio a otro, lo que pagamos es la diferencia.
  • Coger loseta de bonificación.

París juego de mesa

Como imaginareis la gracia del juego está en la construcción de edificios, que en la mayoría de los casos nos otorgará beneficios.

Estos beneficios son conseguir certificados o recursos si somos el primero que ha accedido a ese edificio y una bonificación especial en algunos casos, que puede ser conseguir puntos o avanzar en un track que nos permite coger losetas de habilidad o de bonificación.

Además hay que tener en cuenta dos factores:

  • Cada barrio puede tener un número de edificios determinados, pero hay una serie de edificios que son comunes a todos los barrios y que podremos construir cuando queramos, siempre y cuando podamos pagar sus costes, estos edificios otorgan una puntuación especial pero para ello siempre tendremos que pagar una serie de recursos y los puntos los conseguiremos pagando los escasos certificados que se consiguen durante la partida.

Por otro lado, cuando en un mismo barrio hay 4 edificios en propiedad de los jugadores, el que ha construido el 4º edificio colocará una loseta de puntuación en dicho barrio, que otorgará puntos a los jugadores que estén en los edificios de más alto nivel.

Además, el juego incluye una especie de mercado interno, que en nuestro turno nos permite comprar y/o vender recursos o certificados.

Esta es la base de París, un juego de recursos y dinero muy escasos, que nos obligará a una buena gestión de nuestra economía.

Escalabilidad

París es un juego de competencia por los edificios que incluye un mecanismo de activación de puntuaciones por número de llaves. Aunque el juego modifica con cuántas de estas llaves comenzamos y cuántas losetas de bonificación están disponibles, no cambia la concepción del tablero y lo que es más importante, la competencia que se genera en los diferentes barrios.

Esto lo convierte en un juego que funciona mejor a 4 jugadores, obteniendo una competencia algo más light a 3 y quedando bastante descafeinado en partidas a 2.

No obstante, esto redunda directamente en la duración de la partida, que a 2 jugadores literalmente, vuela.



Estética y Componentes

París es un juego editado en castellano por Maldito Games, pero el cual tiene una edición natal de Game Brewer que se lanzó a través de campaña de Kickstarter, esto deja entre ver que tendremos una producción por encima de lo habitual en este tipo de juegos.

No obstante, no estaremos ante nada espectacular, un edificio central en 3D con cero utilidad y unos componentes de buena calidad donde destacan las llaves personalizadas.

Del resto, a destacar un gran trabajo de ilustraciones muy acertado con el diseño del juego y con la temática que se le ha implementado.

Contexto

París se encuentra dentro del término medio de los juegos de esta pareja de diseñadores. Un título que podríamos denominar un familiar plus con una concepción de reglas muy sencillas pero que mide muy bien todos los recursos y el dinero, aquí nada abunda.

En ese contexto lo incluiríamos dentro de los juegos que podríamos denominar familiar plus y aunque es exigente por lo escaso que va todo, esto no quita que el juego tenga un desarrollo bien ajustado.

París juego de mesa

Conclusión

Cariñosamente, en España se conoce a esta pareja de diseñadores como “los yayos”, dos autores que no se casan con ninguna mecánica pero que sí tienen un estilo de diseño muy marcado, juegos ligeras de reglas que buscan la profundidad en la toma de decisiones.

Este tipo de diseños se agradecen enormemente y convierte a estos autores junto a Reiner Knizia, en los abanderados de esta idea.

París cumple todas las premisas de este tipo de juegos, explicación sencilla (apenas unas pocas reglas) y cierta profundidad de juego que se basa en dos aspectos, una economía ajustadísima y el control posicional de los edificios.

La economía de este París maneja casi cualquier acción que hagamos durante la partida y esto nos mantiene alertas sobre lo que podemos conseguir, aqui no hay abundancia, todo lo contrario y cada recurso o moneda que consigamos es un bien muy preciado.

Conseguir recursos y certificados, nos obliga a correr puesto que la mayoría de estos bienes los consigue el primero que llega a los edificios, pero claro, corre tu a por ellos con el poco dinero que manejas.

Por otro lado, la posición en los barrios es super importante para tener el privilegio de tener acceso a los edificios cuando salen, pero para hacer esto o estamos en todos los barrios (algo en lo que ya perdemos varios turnos) o nos ponemos en la posición central (perdiendo el dinero que nos otorgan los barrios). 

Todas estas decisiones son las que miden el tempo del juego que tiene tres fases de partida bastante bien diferenciadas:

  • La primera hasta que salen todos los edificios y que nos obliga a manejarnos bien con las posiciones.
  • La segunda cuando ya están todos los edificios en mesa y empieza nuestra gestión de recursos y control de las posiciones.
  • La tercera cuando empieza a acelerarse el final de partida porque estamos cogiendo las losetas de bonificación.

La segunda parte del juego, a pesar de tener un peso importante tiende a hacerse algo monótona, puesto que nos llevamos turnos y turnos haciendo prácticamente lo mismo y no le ayuda el hecho de que en la primera fase y en la tercera también estamos haciendo esto en mayor o menor medida.

Obviamente la construcción de edificios tiene que ser el eje del juego, pero le faltaría algún aliciente para no caer en esa repetición.

VALORACIÓN SUBJETIVA

Gran Juego

PARÍS
CONCLUSIÓN FINAL
En definitiva, La doble K nos trae un juego sencillo de reglas y con cierta profundidad de decisiones, que destaca sobremanera por su aspecto gráfico y por una gestión de la economía, tremendamente ajustada. Si te gusta nadar en la abundancia, no te metas por aquí, porque en París cada moneda vale su peso en oro.
MECÁNICAS
70
ESCALABILIDAD
70
ESTÉTICA Y COMPONENTES
88
REJUGABILIDAD
60
Nota de lectores2 Votos
87
PROS
Lo medido que están los recursos y el dinero en el juego, obliga a los jugadores a medir cada gasto que hacen.
Visualmente y a nivel de componentes el juego esta muy bien trabajado
CONTRAS
Tiene tendencia a ser repetitivo en la fase central del juego, donde nos dedicamos al escalado por los edificios.
Ese edificio central que no tiene ninguna utilidad.
72
COMRALO EN

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