Nos adentramos en la búsqueda de vida extraterrestre más allá de los limites conocidos. Hoy hablamos de Seti uno de los 3 títulos de Tomas Holek en un increíble 2024.
SETI ¿Hay vida en otros mundos?

Ficha
SETI – En busca de vida extraterrestre
- Diseño: Tomáš Holek
- Ilustraciones: Ondřej Hrdina, Jiří Kůs, Jakub Lang, Michaela Lovecká, Jiří Mikovec, Jakub Politzer, Petra Ramešová, František Sedláček, Josef Surý
- Editorial: Czech Games, Devir
- 1-4 jugadores
- 40-160 minutos
- +14 años
- Peso/dureza (bgg): 3.73/5
- Tipo de juego/mecánicas: eurogame, selección de acciones

Introducción
Observa con suficiente atención una porción aleatoria del cielo, y encontrarás un millón de galaxias, cada una con miles de millones de estrellas.
Las estrellas pueden tener planetas; los planetas pueden tener vida; la vida puede volverse inteligente. Y eso significa que, dondequiera que apuntes tu telescopio, podrías estar mirando a alguien que te está mirando a ti.
SETI es un juego de exploración y, en definitiva, de descubrimiento. Sabes que ahí fuera hay vida extraterrestre. Sólo tienes que encontrarla. Mediante un uso sensato de recursos limitados, lanzarás sondas, explorarás planetas, escucharás las estrellas e impulsarás la ciencia de la exobiología.
Cada jugador controla una agencia de exploración espacial, basándose en tecnologías y técnicas del mundo real para desentrañar algunos de los mayores misterios de la humanidad.

Aspectos positivos
Me encanta el uso de los recursos que se da en este juego. Prácticamente existen dos tipos de pagos en el juego: créditos, energía o una combinación de ambos. Sólo existe una única acción (investigar una tecnología) en la que se utiliza la publicidad, en lugar de los dos elementos anteriores.
SETI es uno de estos juegos en los que en las primeras rondas de juego, vamos a sentir que apenas podemos hacer nada. Con un par de acciones habremos agotado casi todos los recursos de los que disponíamos, y ahí es donde surge esa magia de tratar de adquirir esa ficha que te faltaba para hacer X acción, que a su vez te permite hacer Y. Y, al final, de estar a punto de pasar de ronda, acabas encadenando varias acciones. Un verdadero placer para los que disfrutamos de la optimización.
También siento predilección por los juegos que disponen de una amplia variedad de cartas y SETI es un buen exponente de esto. Al contar con más de 100 cartas, todas ellas diferentes entre sí, las posibles elecciones y combinaciones hacen que cada partida se sienta diferente.
Y no es solo que nos encontremos ante múltiples cartas, sino que cada una de ellas puede utilizarse de diversas formas. Así, podremos ejecutar su acción principal o bien, gastarla para obtener su acción sin coste, para incrementar nuestra producción o para marcar una señal en un sector con el color correspondiente. Como vemos, las posibilidades son múltiples.
Es imposible hablar de SETI y no hacer mención a uno de los elementos más diferenciales del juego: el descubrimiento de las especies alienígenas. De las 5 disponibles, cada partida entran en juego dos, que además serán secretas hasta el momento en el que se hayan descubierto todos sus signos de vida.
Cada una de ellas aporta un mazo de cartas (ampliando aún más la variedad de las mismas), un tablero donde seguir recibiendo bonificaciones por descubrir signos de vida extraterrestre y alguna mecánica única.
Esto, ya de primeras, es un gran incentivo durante las primeras partidas, por las ganas de descubrir qué nuevas mecánicas se van a añadir a nuestras partidas. Y una vez jugadas las 5 especies, sigue siendo una manera muy interesante de añadir variedad a las partidas.

Algo que me ha gustado mucho de SETI y me ha parecido muy original, es el movimiento del sistema solar. A través de diversas acciones, los sectores del sistema van a rotar, desplazando consigo a las sondas de los jugadores que en ellos se encontrasen. De esta manera, los jugadores podrán retrasar sus movimientos a la espera de una rotación que les acerque a ese planeta en el que desean aterrizar, o justo lo contrario, deberán moverse a toda prisa para evitar que una rotación les aleje. En un juego en el que el movimiento por el sistema es bastante costoso, aprovecharse de las rotaciones del mismo acaba resultando fundamental.
Es un juego que, dentro de ser un eurogame, tiene una buena implementación de la temática. Las acciones tienen coherencia en cuanto a qué están representando. Así, las sondas siempre saldrán de la Tierra, necesitaremos viajar a un planeta concreto para aterrizar en él y podremos rastrear estrellas cercanas con nuestros telescopios.
Además, yo, que estoy soberanamente aburrida de la temática espacial en los juegos de mesa, agradezco el punto de originalidad que se le ha dado a este, centrado en la búsqueda de vida extraterrestre.
La hoja de ayuda de jugador de SETI es una maravilla. Aparecen explicadas las acciones principales y las acciones gratuitas que se pueden realizar, una descripción de cada una de las tecnologías y losetas de puntuación y, por último, un resumen de toda la simbología del juego. Permite que cada jugador pueda resolver casi cualquier duda con una consulta rápida sin necesidad de acudir al manual de juego. Un claro ejemplo de lo que es una hoja de ayuda funcional y efectiva.
Acorde a esto último, también hay que valorar muy positivamente el reglamento de juego y, en general, la iconografía del mismo. Trabajos así de buenos reducen significativamente la dureza en el acceso a un juego.
Por último y, mencionando nuevamente que no soy nada fan de los juegos de temática espacial, me parece que SETI logra un aspecto en mesa espectacular, de la misma manera que hay que destacar para bien los componentes, especialmente las piezas de jugador, el Sol y las fichas de datos.

Aspectos negativos
Es un juego en el que se ha trabajado poco sobre el escalado del juego. La única modificación que nos encontramos a dos y tres jugadores es colocar unas fichas neutrales que facilitarán el descubrimiento de las razas alienígenas. No obstante, no se alteran de ninguna manera las losetas de puntuación y, lo que me parece lo más grave, no se reduce el espacio de los distintos sectores de las estrellas.
Esto hace que cuando no seamos el máximo de jugadores en la partida, se ralentice el momento de completar un sector. Y completar un sector es la forma que tendremos de marcar los signos de vida de color rosa para descubrir las especies extraterrestres.
Hay un momento durante la partida en el que se va a romper el ritmo de la misma debido al descubrimiento de las especies alienígenas. La partida se detiene, se procede a sacar los nuevos componentes y a la lectura de las reglas correspondientes. A mí, particularmente, es algo que me saca temporalmente del juego, especialmente en SETI, donde estás continuamente deseando que te llegue de nuevo el turno para proseguir con tus acciones.
La buena noticia es que es algo que sólo va a ocurrir en las primeras partidas, en las que aún no conocemos a todas las especies. Una vez dominemos el juego, esta fase se aligerará muchísimo, ya que conoceremos el funcionamiento de cada una de ellas y sólo será necesario un vistazo rápido a sus hojas de reglas.
Yo, particularmente, echo en falta la existencia de mayor número o variedad de losetas de puntuación doradas. En cada partida salen 4, lo que hace que aunque las combinaciones sean casi siempre diferentes, estemos siempre ante algunos criterios de puntuación que ya hemos visto en anteriores partidas.
Estamos hablando de un juego de partidas largas, como bien se nos indica en la caja del juego (40 minutos/jugador). Esto hace que cuando estemos al máximo de jugadores y/o sea una de nuestras primeras partidas, necesitemos toda la tarde para echarnos la partida.
Acabar mencionando que, sin tener ningún tipo de repercusión en el juego, existen algunos pequeños descuidos en el manual, como es el caso de un ejemplo en el que aparece la imagen de una carta en inglés, que ha quedado sin traducir.

Conclusiones
Una de las conclusiones que para mí es obligado resaltar en este juego va a ir relacionado con su funcionamiento a dos jugadores. Y es que he leído de todo, incluyendo gente que descarta comprarse el juego porque se ha dicho que a dos no funciona. Voy a matizar que, para mí, que un juego no funcione a dos jugadores, implica que la experiencia que me está ofreciendo es radicalmente distinta a la que “debería” ofrecerme en condiciones normales.
Para visualizar esto, un ejemplo claro sería lo que ocurre con Root. Para mí, Root no funciona a dos jugadores porque, directamente, es otro juego. Estás eliminando elementos fundamentales (en este caso, las otras facciones) que el juego ha concebido que estén integradas en las partidas.
Pues SETI no tiene nada que ver con esto. SETI se puede jugar a dos jugadores perfectamente. Eso sí, vas a tener menos competencia y va a costar más completar los sectores. Es decir, dos no es el número al que más brilla, pero creo que esa afirmación es completamente distinta a decir que a dos no funciona. De hecho, en mi opinión, tres es su mejor número, ya que tienes interacción en la lucha por las mayorías y te ahorras la partida tan larga que se produce a cuatro jugadores.
Dicho esto, SETI es un juego que me ha gustado muchísimo. La escasez de recursos, la variedad de cartas, el descubrimiento de especies alienígenas o el movimiento del Sistema Solar son elementos diferenciadores que, para mí, lo hacen sobresalir. Es un juego con múltiples opciones y caminos hacia la victoria, que hace que acabes la partida y estés pensando en la estrategia que vas a realizar en la siguiente.
Es verdad que es muy pronto en el año y que faltan cientos de juegos por publicarse aún. Pero SETI tiene muchísimas papeletas para entrar en las listas de los mejores de 2025. Y si no lo hace, será una buenísima noticia, porque significará que han tenido que salir juegos increíblemente buenos. Una maravilla.
Valoración Subjetiva
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