Etto to et to te ettat tetatto, et otto tito te tueto.
Si, aunque parezca mentira, lo que acabamos de poner tiene sentido, pero tiene sentido dentro del juego del que vamos a hablar, que, aunque se juega con la palabra en el título, Teto significa falto de agilidad o inteligencia, pudiendo usar como sinónimos torpe o tonto.
Y es muy acertado, porque Teto va de eso, de ser realmente torpe a la hora de intentar que te adivinen palabras.
Ficha Técnica
- Editorial: 2 Tomatoes Games
- Diseñador: Eugeni Castaño y Jorge J. Barroso
- Ilustración: Ariadna Altimira
- De 4 a 10 jugadores
- A partir de 8 años
- De 20 a 30 minutos
Estética y componentes
La caja en la que viene Teto es de estas cajas pequeñas con las que nos esta acostumbrando 2 Tomates y que son muy portables y muy almacenables, aparte que se pueden llevar casi a cualquier sitio para disfrutar del juego casi en cualquier lugar.
En este caso nos encontramos con un montón de cartas dentro de la caja, cartas que no tienen mucho dibujo, de hecho, las cartas tienen 6 palabras en un lado y una letra en el otro, ya está, no hay más, eso sí, la calidad de las cartas es buena.
Escalabilidad
Según la caja, Teto es un juego que va de 4 a 10 jugadores, pero creo que podemos decir que es un mínimo de 4, aunque me atrevería a decir que 6 mola más. Y digo esto porque la mecánica del juego es muy sencilla y, al usar solamente una carta por jugador, no tenemos porque limitarlo a 10, podríamos jugar mas gente, aunque ya sabemos que hay mas descontrol, pero este es un juego tipo party, así que, ¿Qué problema hay en eso?
¿De que va?
La mecánica del juego es super sencilla, así que explicaremos que Teto se juega por equipos, y cada equipo tiene que conseguir que se acierten todas las palabras de las cartas de sus componentes antes que el equipo rival. Para ello, en turnos de 30 segundos, cada jugador va a empezar a decir que palabras tiene en su carta para que se las acierten.
Pero no es tan simple, si no no seria divertido. Para decir las palabras que tienes en tu carta tienes que sustituir todas las consonantes por una letra que te va a indicar una carta que hay en el centro, y ahí empieza la gracia. Es decir, si tenemos que decir dinamita, pero nos ha tocado la J, entonces tenemos que decir jijajija. Así dicho, a bote pronto, resultaría casi imposible, y entonces es cuando nos volvemos mas tontos mientras jugamos, porque se puede, y se debe, acompañar a la palabra con mímica para que tu equipo acierte las palabras.
En el momento en que un equipo ha conseguido que se acierten todas las palabras de las cartas de sus miembros, el equipo contrario tendrá una opción más para poder empatar la partida, si no ya tenemos ganador del Teto. El equipo que ha conseguido acertar todo.
Es un juego que se juega super rápido, las partidas a Teto son de unos 20 o 30 minutos según la caja, pero es bastante relativo, porque pueden ser más rápidas o, lo que es mas habitual, que se jueguen alguna partida después de la primera.
Porque es muy rejugable, es el típico juego que te lleva a jugar una segunda partida, al menos, después de la primera, aunque esto puede tener el peligro de que el grupo de juego quiera jugar más y más, el juego es rejugable, pero tampoco nos pasemos.
Y aquí entramos en el tema de hacer el tonto mientras jugamos, o de sentirnos tontos, porque cuando empezamos a decir las palabras de nuestra carta de Teto con otra consonante, todo suena muy estúpido, y lo es. Ver a alguien diciendo tonterías sin sentido queda muy tonto, si encima ves a la gente empezar a hacer gestos mientras dice cosas sin sentido, lo es más aún. Así que, si te da mucha mucha mucha vergüenza hacer esto, igual no es bueno que te acerques, pero el juego te ayuda a que te metas en faena y empieces a actuar de forma extraña, igual la primera palabra estas con algo de timidez, pero en seguida te metes en el fregao y estas haciendo gestos con mas entusiasmo para que te acierten ese galimatías que estás diciendo.
Lo que si hay que mencionar es que, por estas circunstancias, igual no es bueno jugarlo en cualquier sitio, en una cafetería en la que haya bastante silencio, por ejemplo, no. En una ferretería ya te lo aseguro que no.
Conclusiones
Esto es el Teto, un juego que juega con las palabras, empezando en el título, y que te hace sentirte tonto diciendo palabras con otras letras mientras gases gestos, ese juego que es ideal para terminar una sesión lúdica con unas risas entre toda la gente asistente, ya jueguen o no, para quedarte con muy buen sabor de boca.
Valoración Subjetiva
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