Mi paso por Pax Lúdica 2024

Pax Ludica juegos de mesa

El pasado fin de semana estuve participando en la cuarta edición de las jornadas Pax Lúdica. Se celebraron del 27 al 29 de septiembre en el edificio Constitución 1812 en el centro histórico de Cádiz. Afortunadamente para los aficionados a los wargames ya se celebran convenciones por toda nuestra geografía y ya no hace falta que los que viven en provincias sufran su afición en solitario, pero sigue pendiente organizar la de Tenerife y me veo obligado a viajar de vez en cuando para conocer y saludar a la buena gente que asiste a estos eventos.

Sergio Ortega, el altruista organizador con la ayuda de algún otro miembro del club Pax Lúdica (que da nombre a las jornadas) han logrado que se convierta en una cita fija para muchos jugadores, y yo también voy a marcarla en mi calendario. Sergio también es responsable de la web Mesa de Guerra y de la comunidad que se ha formado alrededor de ella, que seguro que tiene algo que ver en el éxito del evento.

Algún asistente a ediciones anteriores me habló muy bien de esta reunión de jugadores y eso unido a que vi una buena combinación de vuelos para viajar desde mi isla a Cádiz hizo que no me lo pensase dos veces.

Son unas jornadas algo más cortas que las Bellota, a las que suelo ir todos los años como saben los que me conocen, duran desde el viernes a las 16:00 hasta el domingo a las 14:00, y el recinto en el que se celebran está abierto desde las 09:00 hasta las 23:00. Son días de jugar muchos wargames, o eso es lo que se supone, porque al final ahí jugamos a todo, como debe ser. Y como ejemplo de ello voy a relatar mi paso por allí y mis partidas.

El jueves por la tarde jugué con Fran a The Deadly Woods, un juego de la Batalla de las Ardenas que forma parte de la serie Dark… de Ted Ricer.

Fichitas de cartón, hexágonos y tablas de combate, todo muy ortodoxo y clásico si no contamos la activación por chits, pero no es el momento de centrarse es este juego.

Y hasta aquí llegaron mis jornadas wargameras, porque el sábado empecé con un ultra-clásico Circus Máximus en el que se desarrolló una gran carrera de cuádrigas, y por la tarde, Fire in the Lake, el sistema COIN lleva la Guerra de Vietnam a su terreno, y todavía me dio tiempo de probar un prototipo de One Hour Napoleón, diseñado por Clint Warren-Davey y que amablemente me enseñó Daniel Hernández, que sigue de convención en convención con las últimas demostraciones de su esperado The Collapse: The Thirty Years War, aunque ya falta muy poquito para que esté listo del todo y podamos tenerlo en nuestras casas.

El domingo, día relajado de despedidas, quise probar el aclamado Pole Position, editado por Do It Games, y se confirmó que es un gran juego de carreras en el que se vive muy bien la emoción de la Fórmula 1. También he de decir que la estrella de las jornadas fue el flamante éxito de Compass Games Burning Banners, un juego de fantasía, con hexágonos y combates, multijugador, que está haciendo las delicias de todos los que lo prueban (no es mi caso todavía).

NAC Wargames ha anunciado una edición en castellano para el verano que viene, más o menos, pero no lo digo muy alto porque parece ser que va a haber tan pocas unidades que no se va a distribuir en tiendas y está previsto que se agote sólo con la preventa. Así que si lo quieres, ya sabes, a correr a reservarlo (y pagarlo) ya mismo o te quedarás sin él.

No había muchas editoriales presentes, Carlos Díaz estuvo enseñando juegos de los que NAC Wargames tiene en cartera, alguno ya terminado como Republic Struggle, y Jose Manuel Neva, el “todo” de Neva Wargames, también hizo demostraciones de sus juegos, y fue suficiente. Prácticamente todas las editoriales nacionales y alguna internacional aunque no asistieron, sí colaboraron cediendo juegos a la organización para que los sorteasen entre nosotros, los asistentes.

Pero como siempre en este tipo de eventos, lo mejor es el ambiente, el buen rollo que reina en y entre las mesas. Es una gozada volver a ver a amigos con los que sólo coincides las pocas veces al año que puedes viajar a estos sitios y conocer a otros con los que compartes grupo de wasap o telegram, que rápidamente pasan a engrosar esa lista de amigos que volverás a ver en las siguientes jornadas.

Y en Pax Lúdica hay una característica que a priori parece un inconveniente pero que se ha convertido en una ventaja más, la sala de juego cierra a las 23:00. Lejos de entristecerte porque no vas a poder jugar a altas horas, esto supone que después de la cena, como ya no vale la pena volver para jugar, se abren todas las posibilidades que nos ofrece Cádiz, y cómo no, las tertulias wargameras alrededor de unas cervezas o de lo que sea se pueden prolongar.

Hay que decir que dada la media de edad de los implicados en estos eventos, tampoco somos muy dados al golferío de madrugada, pero corre el rumor de que a alguno sí se le hizo un poco tarde.

¿Y qué más os voy a contar? Sólo animaros a que os acerquéis a esta tacita de plata a jugar wargames y a conocer buena gente, en cuanto se anuncie la 5ª edición no dudéis en inscribiros, y allí nos veremos.

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