Tragedy looper es un juego publicado en 2011 por Zman, diseñado por BakaFire, al que Devir dio un lavado de cara de la mano de Bascu y publicó en 2016. Un juego de unos 60-90 minutos de duración, preferentemente pensado para 4 jugadores, pero que admite 2 y 3, de los que uno de ellos va a tener que hacer de “master”, un papel que, como veremos luego, en este juego puede ser divertido, pero en el que creo que te pierdes la principal “gracia” del juego.

Tragedy loopers nos presenta unas mecánicas a priori novedosas, y que cuesta entender a la primera. Tenemos un tablero con cuatro localizaciones y una serie de personajes en ellas. Por ejemplo, un estudiante, un oficinista, un policía, una monja…

Tu papel es el de un investigador que debe averiguar qué está pasando (normalmente algo malo, como una organización criminal que quiere matar a un testigo). Y el del “master” es el de provocar que se cumpla ese objetivo negativo (p.e. que el asesino, miembro de la organización criminal, mate al testigo).

El problema es que no tienes ni idea de nada: ni cuales son los roles de los personajes, ni “el móvil” del crimen… ni si quiera si se trata de un crimen.

Bueno, nada nada no… digamos que tienes unas “tramas preconcebidas” que te van a permitir intentar “deducir” qué está pasando, ya que el “guión” de la partida obligatoriamente va a estar basado en una (en realidad dos o tres) de esas tramas, pero tú, ahí está la gracia, no sabes en cuál o cuáles de ellas.

Por tanto, más o menos “sabes” que la trama puede, por ejemplo, incluir un asesino, un “cerebro” (del plan) y un personaje clave, o un personaje clave y un cultista, o…

Los jugadores y el master pueden jugar cartas que van a permitir (o impedir) mover a los personajes o “colocarles” marcadores (de “intriga”, “paranoia” o cooperación”).

Al hacer eso (mover o colocar marcadores) se pueden desencadenar (cosa que solo sabe el master y que comunicará cuando se den las circunstancias) “eventos” (aquí se llaman intrigas) o activar habilidades de personaje (unas son “secretas” a disposición del master, otras son públicas), que a su vez pueden llevar a las consecuencias negativas (p.e. que el asesino ha matado al personaje principal al coincidir en la misma localización,  que el personaje principal se ha suicidado al acumular una cantidad de fichas, o que los jugadores han perdido porque en una localización se han acumulado ciertos tokens).

Si alguna de las circunstancias negativas (que pueden ser varias y cambian de un escenario a otro) se da, el “master” informará de una forma relativamente ambigua y será el momento en el que los jugadores deberán intentar deducir qué ha pasado. Por ejemplo, ver qué personajes coincidían en la misma localización y confirmar si alguno acumulaba un tipo de recurso que justificara que pudiera asesinar, o mirar, dentro de las “tramas preconfiguradas” posibles, cuál podría incluir un evento que hubiera desencadenado el “final del bucle”.

Sí, “final del bucle temporal”, ya que cada vez que un “bucle” finaliza, se resetea todo para permitir que los jugadores reinicien la partida e intenten hacer las cosas de forma diferente para evitar el “final trágico”, un “reinicio” que estará permitido un número limitado de ocasiones en función del escenario.

El juego tiene algunas reglas más sobre recursos, movimiento etc, pero digamos que el núcleo es este: unos guiones “predefinidos” en los que puede estar basado el escenario y la necesidad de los jugadores por averiguar cuales son los de la partida en curso para intentar evitar que sucedan los eventos que proporcionan la victoria al master.

SENSACIONES

La primera partida, que reduce la dificultad, roles, tramas y duración, deja un excelente regusto a deducción y a “mecánicas nuevas”. Lo normal es que los jugadores vayan perdidos sin entender muy bien aún las reglas del juego y qué es lo que está pasando y porqué han “perdido” en el primer “bucle” de forma tan precipitada. Sin embargo, en tres turnos más, van a empezar a atar cabos, entender las mecánicas y “olerse la tostada” al ir deduciendo roles y eventos. En ese momento surge “la magia” de la cooperación, del descubrimiento, de la averiguación.

¿Cuáles son las “contras”? Primero, que es importante que el “master” se pilote muy muy bien las reglas, aunque hay que decir que el libreto que trae el juego incluye un “tutorial” para master que te dice paso por paso qué jugar en la primera partida para que todo el mundo aprenda a jugar “jugando”, valga la redundancia.
Y segundo y más importante, que creo que esa magia y efecto “novedad” creo que se pueden diluir muy fácilmente tras dos-tres partidas, y pasemos de un juego “sorprendente y original” a una sensación de “mastermind hipervitaminado” y de “gato y ratón” con el master para averiguar y bloquear sus planes. Pero eso son solo unas conjeturas precipitadas sacadas de las primeras impresiones tras una partida, con lo que mejor vamos a ser cautelosos antes de dictar sentencia, vamos a darle unas cuantas partidas y a ver cómo evolucionan los escenarios, ya que seguro que habrá alguna “sorpresa” e incorporación de elementos que refresquen el concepto.

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