Robo Rally, reseña by Furna

En Robo Rally nos encarnaremos en un robot que durante el día hace sus funciones laborales pero que, al cerrar la fábrica, será el participante de una emocionante (y peligrosa) carrera por el almacén.

Ficha Técnica

¿De qué va?

Robo Rally es un juego de carreras, por lo que tu objetivo será llegar al primero a la meta.

Para ello, tendrás que programar tu robot para que pase por los diferentes puntos de control hasta el último, vigilando en no ser torpedeado por las trampas del almacén o alguno de tus competidores.

Disponemos de varios circuitos además de una explicación de como generar circuitos propios. Lo colocaremos en la mesa y escogeremos nuestro robot con su correspondiente figura, el marcador de punto de control, su tablero y el mazo de programación.

Barajaremos le mazo de cartas de daño y el mazo de mejoras, dejándolos al alcance de todos los participantes.

Entregaremos 3 de mejora a cada jugador, quien deberá dejarlas boca abajo (puede verlas previamente), situaremos el punto de control de nuestro robot en el track de nuestro tablero y un cubo de energía en la posición 3.

Seguidamente colocaremos el robot en una de las casillas disponibles en la Bahía de engranaje con su respectivo marcador de Archivo de robot debajo y ya estaremos preparados para empezar la partida.

Cada ronda de juego tiene 3 fases que son:

Terminado el registro, se activarán los elementos de fábrica, que son aquellos elementos que hay en el tablero como cintas transportadoras, paneles empujadores, láseres o engranajes, donde cada uno de ellos te pueden beneficiar o perjudicar, teniendo en cuenta que el movimiento de otro robot haga que te empuje y te desvíe de tu propósito.

Seguidamente, los robots dispararan sus láseres contra aquellos robots que tengan en línea recta (y frontal) desde su posición, haciendo que reciban una carta de daño, para dar paso al fin del registro que si has terminado en una casilla de baterías te permitirá recargar energía y si terminas en un punto de control te permitirá avanzar en el track de control de tu tablero.

Esta secuencia la realizaremos hasta el quinto registro, momento en el que terminará la ronda y volveremos a la fase de mejora, previo paso de la prioridad al siguiente jugador, descartando las cartas de registro jugadas y. las de daño que estén en los registros (esto os lo cuento ahora).

Es importante que prestéis atención a como los elementos de la fábrica o la interacción con otros robots os afectan de cara a colocar bien el robot y realizar el movimiento como corresponda. Como consejo, ¡revisad siempre en todo momento hacia donde apunte el robot u os podéis encontrar moviéndoos en sentido contrario!

En robo Rally, el daño se inflige no con una pérdida de armadura o puntos de vida, si no con el conocido como daño de Corrupción o daño por Descontrol. En ambos casos, es una carta que se incorporará a nuestro mazo de programación y que deberemos valorar cuando y como jugarla cuando llega a nuestra mano.

El daño por Corrupción se presentará en tu mano y la única manera que desaparezca es programándola en un registro (y posteriormente descartándola para sustituirla por la carta superior de tu mazo de programación, no de tu mano) o declarando una desconexión si acumulas demasiadas, pero teniendo en cuenta que no realizarás ninguna acción del registro en esta ronda.

El daño por Descontrol se coloca inmediatamente bocabajo (sin que nadie sepa que es salvo tu) y entrará en acción en la siguiente ronda, donde no podrás colocar una carta de programación en ese registro y ejecutarás lo que indique la carta, lo cual puede ser beneficioso si los registros anteriores están bien medidos o caótico si no lo controlas.

El último punto a tener en cuenta (más allá de variantes que no aportan mucho) son los reinicios. Cuando nuestro robot salga del tablero o caiga en un foso este se retirará y se cancelará tu programación, descartando todas las cartas de registro y las que tengas en la mano.

Posteriormente deberás robar 2 cartas de daño y esperando a la siguiente ronda para volver a entrar en escena.

Escalabilidad

El juego funciona en cualquiera del número de jugadores indicados (de 2 a 6), pero, aunque las rondas sean rápidas, a más de cuatro se hace bastante pesado, sobre todo en circuitos grandes.

Con un circuito pequeño y a menos jugadores (2 o 3) aún se mantiene a un tiempo razonable, pero me sigue sin divertir.

Rejugabilidad

La generación de circuitos y la aleatoriedad de las cartas de programación hacen que el juego sea rejugable en el literal de la palabra, pero su funcionamiento, en mi caso personal, lo convierte en un juego de baja rejugabilidad.

Puede parecer una contrariedad pero para mi, que un juego sea rejugable no solo debe ser por las mecánicas, si no por la experiencia que te proporciona y, en este caso es para ocasiones puntuales.

Estética y componentes

De forma general es un buen producto, pero creo que la caja es muy grande para el contenido del juego.

Los tableros tienen una buena medida si bien es cierto que podrían haberse hecho plegables o modulares para reducir el espacio, ya que es lo que genera que la caja sea grande.

Esto hace que le inserto para las cartas, marcadores y las figuras sea excesivo y esté desaprovechado. Más allá de esto, los materiales son de buena calidad y resistentes. Las minis me han parecido muy chulas y que vengan pintadas (aunque no sean de concurso) le dan un plus para los que nos gusta que luzca en mesa.

Conclusiones

Tengo que decir que Robo Rally no me ha gustado. No es un juego para mí.

No es un mal juego, pero no me ha divertido, se me ha hecho pesado y me ha transmitido poco.

El uso de cartas de programación para generar el movimiento de los robots me parece interesante, complementándolo con las mejoras (aunque eso de que puedas robar siempre e instalar/desinstalar lo veo roto) y necesitando ver el tablero para evitar caer en trampas te requiere una estrategia de movimientos medida, pero que fácilmente se va al carajo (algo que tiene su gracia, si os digo la verdad) por los empujones y efectos de fábrica del tablero.

El tema del daño por Descontrol creo que sería más interesante que el jugador no supiese cual será el efecto, de esta manera realmente generará un descontrol en su movimiento, no pudiendo ejecutar maniobras previas que usen el daño en beneficio.

Que la única manera de terminar sea llegar a todos los puntos de control puede hacer eterna la partida y muy repetitivo., más teniendo en cuenta cuando son más de cuatro jugadores.

En el tema estético los componentes son robustos, de buen a calidad y con las figuras de los robots que vienen hasta pintados, esto es algo guay, pero hay muchísimo aire dentro. Con tres cuartas partes de esa caja (es de 32,5cm x 32,5cm) entraría el juego perfectamente, haciendo los tableros plegables o modulares y el inserto para las figuras no es necesario que ocupe todo un lateral.

Valoración Subjetiva

Roborrally
CONCLUSIÓN FINAL
Un juego para ocasiones especiales en las que quieres ocupar una buena parte de la tarde pero con reglas sencillas.
MECÁNICAS
50
ESCALABILIDAD
60
ESTÉTICA Y COMPONENTES
70
REJUGABILIDAD
50
DIVERSIÓN
50
Nota de lectores0 Votos
0
PROS
Juego muy accesible
Turnos rápidos
CONTRAS
Que no existan límite de rondas
Volumen de la caja para el contenido que viene
56
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