Si pedís a algún jugón que os defina de qué va este “Mysterium” es muy probable que es lo resuman diciendo que “es una mezcla de Dixit y Cluedo”, ya que comparte el uso de cartas con ilustraciones “recargadas” para dar información de forma indirecta, y la necesidad de conocer la identidad, lugar y arma en un asesinato.


Pero me atrevería a decir que ahí se acaban los paralelismos.

Mysterium es un juego publicado en 2015 por Libellud en España, como una versión del juego publicado por Portal Games bajo el nombre Tajemnicze Domostwo, diseñado por Oleksandr Nevskiy, Oleg Sidorenko, para de 2 a 7 jugadores (aunque diría que no debe funcionar muy bien por debajo de 5), y unos 60 minutos de duración.

Creo que es obligado remarcar que es un juego cooperativo, en el que un jugador tiene el papel de “muerto/narrador” y será el que conozca-seleccione una cantidad de información que deberá “comunicar” a través de oníricas ilustraciones al resto de jugadores.

Es decir, todos cooperan para lo mismo, acertar (tanto el “narrador” como el resto de jugadores) y todos ganan o pierden, sin clasificaciones ni “mejores o peores”.

El “narrador” tiene la mayor carga durante el juego, ya que debe hacer todo un montaje de “tramas” (tantas como jugadores) cada una con un asesino, un lugar y un arma, y deja esa información montada y oculta tras una pantalla de “diretor de partida”. Mientras, el resto de los jugadores pueden hablar de lo bien que les fue su última sesión de uoija, de lo bien que va el Sestao en la liga o dedicarse a explotar burbujas de embalaje, es un maravilloso “tiempo muerto”, nunca mejor dicho, que te proporciona ocio libre.

Y coloca,esta vez de forma pública, un numero de cartas de personaje, lugar y arma. En esas cartas además de la ilustración de, por ejemplo, el personaje, se acompañan algunos detalles.

Tras esto comienza el juego, cuyo núcleo principal consiste en que el narrador tendrá que intentar dar “pistas” a cada jugador de cual es el “personaje-asesino” que corresponde a su trama, únicamente a través de unas cartas con ilustraciones muy vistosas, pero con tanta información que puede resultar dudosa la intención del narrador.

“¿Esta carta con una mujer mayor que pesca tiene que ver con que el personaje es femenino o con que el personaje está relacionado con animales?”

Digamos que esta es la principal, y para mí muy importante, diferencia con “dixit”, ya que en “mysterium” el “narrador” solo puede comunicarse entregando cartas (una o varias), pero en absoluto lenguaje ni otras formas de comunicación no-verbal.
Este es el principal rasgo característico del juego. Y lo cierto es que obliga al narrador a generar “estrategias”, como por ejemplo intentar dar cartas en la que haya objetos similares o con una forma parecida a algún elemento destacado de la carta sobre la que pretende informar, o color similar etc.

Esto genera dos cosas: situaciones muy divertidas respecto a errores de interpretación o sobreinterpretación, pero también más tiempos de espera para que el narrador pueda pensar qué hacer con unas cartas con la que quizá sea complicado dar ningún tipo de pista “inteligible”.

Tras esto cada jugador vota con su “bola de cristal” cual es la carta que cree que le corresponde, y con unos marcadores de su color si cree que el resto de compañeros ha acertado o no.

Hay algunas mecánicas más, que no voy a desarrollar, que tienen que ver con cómo se “avanza” para pasar en posteriores fases a adivinar el resto de elementos de tu trama, y un sistema de puntos por los aciertos que complementan y dan sentido a una ronda finaldel juego, tras siete turnos,  en el que se debe adivinar cual de las “tramas” de los jugadores es la que, definivamente, es la que ha elegido el “narrador”.

SENSACIONES:

Siendo honesto, el juego es bueno, la idea (o podríamos decir, la “readaptación”) es buena y el juego funciona. Es un juego que apuesto a que debe funcionar muy bien en situaciones “familiares”, como partida “ligera” y desenfadada con distintos tipos de jugador. Tiene otras bondades, como la excelente calidad de la producción y la vistosidad de las ilustraciones.

Sin embargo hay algunas cosas que quizá no me hayan convencido tanto. Una de ella ya os la imagináis: el tiempo muerto, tanto para preparar la partida como para que el narrador pueda decidir cada turno que información dar. No debería ser un problema para “jugadores y no-jugones standar”, pero sí lo es para mí que tolero muy mal esperar sin hacer (ni poder hacer) nada. Otra cosa que puede pasar es que el narrador “abuse” u “optimice” una estrategia basada, por ejemplo, exclusivamente en el color de las cartas, y se diluya la gracia del juego.
Tampoco tengo claro que el juego no sufra cierto efecto “aprendizaje” cuando dos jugadores con experiencia común previa coinciden.
La ronda final creo que puede estar muy condicionada por poder recordar a qué jugador se le asoció una determinada carta, lo que practicamente garantizará el acierto de los videntes.
Y por último no he entendido muy bien por qué el track de “aciertos” permite por ejemplo llegar hasta 13 puntos, cuando sería técnicamente posible llegar hasta 16, aunque a efectos prácticos es lo mismo  tener 10, 11, 12 o 14 puntos, lo que a su vez conlleva, como me pasó a mí, estar en el turno 6 o 7 sin nada que poder hacer a efectos de mejorar puntuación o posibilidades.

Y por otra parte tenemos una pregunta tan injusta como recurrente: ¿caben mysterium y dixit en la misma ludoteca? Solo puedo responder con mi opinión personal, y es que podrían estar ya que son experiencias de juego diferentes… pero no va a ser en mi ludoteca en la que coincidan. En mi caso la experiencia de juego de Mysterium no es lo suficientemente “potente” como para querer sacarlo a mesa antes que por ejemplo el citado dixit, o por ejemplo la variante “homemade” para “código secreto” en el que se usan las cartas también de ese… pero, ya digo, esto son todos unas primeras impresiones muy personales.

2 Comentarios

  1. Tras nueve partidas a mis espaldas tengo una réplica perfecta: parece que en tu única partida tuviste a un fantasma lento y que abusaba de colores. El exceso de puntos pudo ser que jugaron en modos de dificultad demasiado sencillos. Muy mala primera impresión, parece que debido al fantasma, para un juego tremendo.

    Un saludo

  2. Efectivamente, si juegas siempre con el mismo grupo se quema pronto. Es un juego que sorprende la primera vez que lo juegas, sobre todo con gente no jugona. Pero acaba perdiendo la gracia pronto si jugáis siempre los mismos.

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