La portada de este juego, diseñado por Antonio Ferrara y Sebastiano Fiorillo y publicado en castellano en 2017 por Last Level para de 2 a 6 jugadores, deja más o menos claro ante qué estamos:

ante una especie de «película de terror» en la que unos chavales se van a pasar el fin de semana al Campamento «nadavaapasar»

y un señor al que le han sentado mal unos boquerones con anisakis tiene una mala noche y le da por ir a matar gente al campamento.

Que si os voy a matar, que si voy a empezar contigo, que si ahora sabemos como acabar con el malo… Y esa quizá sea su bondad y su limitación, porque es verdad que se representa una especie de «película»… pero al igual que en estas pelis cuando la has visto una vez volver a verla se hace un poco cuesta arriba, en este la originalidad de la primera partida creo que se puede ver muy afectada en siguientes partidas.

La mecánica principal es muy similar (por supuesto, con matices) a la ya utilizada en juegos como «La furia de Drácula» o «Sombras sobre Londres»: un «antagonista» se desplaza oculto por un mapa codificado, y los jugadores deben deducir donde está, ya sea para evitarlo, para escapar de él o para perseguirlo. Eso hace que el grueso de la «mecánica» descanse en deducir donde está el fulano, «contar» casillas de desplazamiento para huir/encontrarle/arriconarle.

Mientras el «malo maloso» se desplaza en secreto, anotando tras una pantalla sus movimientos

los jovenzuelos intentarán deducir por donde anda, para lo que cuentan con algunas habilidades especiales y con algunas pistas que pueden explorar y que pueden proporcionales cepos o faroles que colocar y con ellos «descubrir» o dificultar el movimiento del «achechino».

Esto se adereza con algunas reglas sobre cómo moverse por el lago, algunas limitaciones para ambos bandos y con la obligación de revelar la posición del «malo» en determinadas ocasiones. Y realmente no hay mucho más: gato y ratón, contar casillas, intentar acorralar o escapar gracias a estos «extras» e intentar coordinarse.

Quizá una de las cosas, como decíamos al principio, más «simpáticas» es el «guión» que sigue el juego, que consta de 4 escenarios:

1) El malo quiere matar a todos los acampados posibles, mientras que los jugadores intentan ocultarse en una de las casas para evitarle, para lo cual primero deberán encontrar las llaves entre las fichas desperdigadas por el tablero. En realidad este escenario es una especie de «trámite» donde lo importante es la diferencia entre los cadáveres que ha conseguido el malo (los jugadores pueden intentar utilizar su escaso tiempo en enterrar alguno) y los supervivientes, que serán las fichas de «ventajas» que obtendrán unos u otros.

2) Los jóvenes intentan perseguir al malo

3) Se «revela» uno de los jugadores como «el elegido» (a su elección), que será el personaje al que deba matar el malo antes de 15 turnos. Si lo consigue, termina la partida.

4) El malo pierde sus poderes y ahora es la chavalería la que quiere dar caza al asesino. Si el asesino aguanta 15 turno, gana, si le cazan, ganan los buenos.

Chinpum.



SENSACIONES
:

Esta primera partida me ha resultado simpática. El «guión» que sigue pasando por las distintas escenas «prototípicas» (aparece un malo, huimos y nos atrincheramos en una casa…pero el malo consigue entrar y tenemos que huir, se revela que hay un personaje clave objetivo del asesino y finalmente se conoce la vulnerabilidad y se le da matarile) resulta temático y cuadra con las mecánicas.

El sistema de «gato y ratón» y los recursos que se proporcionan (las pistas, recursos, el embarcadero, las casas) aportan un punto táctico que parece bien testeado y conseguido. Diría que la mecánica funciona. Pero a mí lo de contar casillas y hacer este tipo de deducciones no es una mecánica que disfrute tanto como otras. No es nada que no pase en otros juegos (p.e. si no te gustan los roles ocultos difícilmente disfrutarás galáctica), pero creo que conveniente remarcarlo. Y, como decía, tengo dudas respecto a la rejugabilidad. Es cierto que cada partida debería ser diferente dependiendo de por donde salga el malo y cómo se las ingenie para acorralar a los campista y viceversa… pero no sé si los recursos y el «guión» no puede terminar resultando algo repetitivo.

En resumen, un buen juego de deducción y desplazamiento oculto, recomendable para los que disfruten ese género, pero quizá un poco limitado para jugadores a los que no les seduzca esa mecánica.

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