Éxito rotundo. Ese ha sido el resultado de las partidas que he jugado hasta el momento con este juego. 6, tres de ellas en inglés con 4-5 jugadores, dos (ya con mi copia en castellano) con 4 jugadores y una a 2 con la variante “Dilema del prisionero”.

Un apocalipsis zombies está arrasando a la humanidad. Y la llegada del crudo invierno no ayuda a mejorar las cosas a esta pequeña colonia de supervivientes. Este es el “cuadro” que tenemos (y que a más de uno le recordará a según que película, serie o novela).

Con este panorama se planteará un escenario a los jugadores que proporcinará el objetivo común del juego (p.e. conseguir muestras de zombies suficientes para estudiar la causa de la infección, o conseguir suficientes recursos de los alrededores como para aguantar un tiempo más…).

Sagaz lector, ya te has olido la tostada: sí, este es un juego temático con una alta carga narrativa y, sobre todo, una fuerte interacción entre jugadores.

Vamos con la mecánica principal: semocooperativo. Una palabrota que se ha hecho un hueco en el léxico de los juegos de mesa en castellano, y que viene a signficar que los jugadores tienen un objetivo común que les “obliga” a cooperar entre ellos. Pero, entremezclado con este objetivo común, pueden existir otros objetivos individuales, la posibilidad de la victoria individual o traidores o infiltrados con otros objetivos secretos.
En este caso, Dead of Winter combina perfectamente dos de esos elementos:

a) Por una parte, los jugadores tienen, además del objetivo común, uno propio personal que deberá cumplir para poder “ganar en equipo” con el resto de jugadores”
b) Puede existir (no necesariamente) un traidor que tiene como objetivo oculto el que la colonia no salga adelante (pierda toda la moral) Y ADEMÁS otras condiciones.
Concretando, esto va a traducirse, en el juego, que los jugadores van a tener, si quieren ganar, que hacer cosas que se van a percibir como “sospechosas” o “egoístas”. ¿Y qué haría una comunidad en una situación extrema si tiene un sospechoso? Exacto: exiliarlo.

El juego plantea unas mecánicas muy bien hiladas en las que los personajes de cada jugador (no les cojáis demasiado cariño porque van a ir enroscando las uñas poco a poco) deben moverse por la colonia y por la localizaciones cercanas para conseguir objetos que permitan superar el objetivo, para eliminar los zombies que se acumulan, para construir barricadas que los contengan…


Existen distintas acciones que podemos realizar, en un excelente equilibrio, ya que la variedad de opciones no “desborda” en la primera partida ni supone un problema para “no-jugones”. Son opciones suficientes como para generar el dilema de como gestionar las acciones y, sobre todo, como “justificarlas” a los demás.

Por si fuera poco, cada turno la colonia deberá hacer frente a una crisis, que suele requerir de una “colecta en secreto” de recursos (sí, de esos que escasean), y que proporciona otra forma de “boicotear” la situación para los traidores, exiliados o enfrentados a la colonia.

Y, como guinda del pastel y mecánica “insignia” del juego, cada turno de cada jugador podrá activarse una “encrucijada/crossroad”, un evento temáticamente muy significativo que podrá plantear un dilema moral, de recursos o, en resumen, una toma de decisiones que afectará a la colonia.

Dicho todo esto, llegamos el punto en el que los jugadores habituales, sí o sí, habréis encontrado similitudes con un grande de este mundillo: Galáctica. Es muy difícil hacer una reseña sin hacer referencia a él. Mi consejo es que os acerquéis a Dead of Winter sabiendo que tiene mecánicas comunes, pero no esperando un “galáctica de dos horas”. Para explicarlo en una frase: son dos juegos que caben en la misma ludoteca. Dead of winter tiene una bondad que es el poder ajustar la duración gracias a que existen 10 escenarios distintos (20 en realidad, ya que cada uno tiene un modo “experto”) de duración corta, media o larga (90/150/240 min aprox), las reglas son más ligeras que Galáctica y la experiencia narrativa es muy potente. Por contra quizá no llegue al extremo de “carisma” que le confiere a BSG el conocer la serie y a sus protagonistas y tramas.

Ya digo, creo que la mejor forma de acercarse a DoW es no tener una expectativa basada en el gran Galáctica.

Parece que este modelo de “encrucijadas/crossroad” va a ser desarrollado en otros entornos (fututirsta, desértico…¿?), así que, los que disfrutamos de estos juegos con interacción, paranoia e incertidumbre, estamos de enhorabuena.

¡Qué duro va a ser este invierno para la colonia!

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