Manitoba es una edición de Arrakis Games que nos trae una original y fresca mecánica con la que tendremos que luchar por el dominio de los territorios. 

Manitoba, explora el camino de la visión

Manitoba juego de mesa

Ficha

Manitoba

  • Editorial: Arrakis Games
  • Autor: Remo Conzador y Marco Pranzo
  • Ilustrador: Dennis Lohausen
  • 2-4 jugadores
  • 60-75 minutos de duración

¿De qué va?

Manitoba se juega a lo largo de 4 estaciones, donde se comienza por el invierno que puede estar compuesto por 1 o 2 rondas, dependiendo del número de jugadores y luego pasando por las estaciones de primavera, verano y otoño que cada una de ellas tendrá 5 rondas.

En Manitoba, los jugadores podrán tener dos roles durante los turnos de la partida: jugador activo y jugador pasivo.

En cada ronda de juego, un jugador será el jugador activo y el resto de los jugadores serán los jugadores pasivos.

Cada ronda se divide en dos fases:

Fase de acciones

  • El jugador activo escoge un numero de discos del totem y los gira, quedando visible el disco del que quiere realizar la acción.
  • Luego puede realizar sus acciones normales o realizar la acción despertar:
    • Acciones normales, el jugador puede llevar uno de sus meeples a una loseta del mismo color que el disco que seleccionó y llevarse el recurso que había en esa loseta. Posteriormente subirá en el track correspondiente y se llevará una bonificación.
    • Acción despertar, el jugador activa un número de meeples igual al número de discos que cogió.
  • Los jugadores pasivos pueden realizar una de las dos acciones normales, con cualquiera de los discos que cogió el jugador activo (teniendo en cuenta, que los jugadores pasivos tienen ciertas restricciones a la acción que pueden realizar).

Fase de mantenimiento

  • Ocurre un evento común para todos los jugadores o se produce una fase de puntuación.
  • Movemos el marcador de ronda a la siguiente carta.
  • Cambiamos el jugador activo.

Manitoba juego de mesa

Los recursos que vamos consiguiendo los podremos llevar a su almacén correspondiente en nuestro tablero personal, siendo las plumas un recurso comodín.

En las rondas 3 y 5 de cada estación se procede a una fase de puntuación en la que puntuaremos en función de los recursos que tengamos en nuestro almacén, del recurso que se este puntuando.

Posteriormente devolveremos los recursos puntuados a la reserva personal, recogeremos los meeples que tenemos en las zonas correspondientes a los recursos puntuados y volveremos a reponer dichas zonas con nuevos recursos.

En la ronda 5 de cada estación también devolveremos las plumas y seguiremos el mismo procedimiento que seguimos con las demás puntuaciones.

Tras la 5º ronda de la estación de otoño se procederá a la puntuación final y el jugador con más puntos de victoria, ganará la partida.

Rejugabilidad

Manitoba es un juego de oportunismo, adaptación y sobre todo eminentemente táctico, donde el modo de que utilicen los jugadores para enfrentarse determinará el tipo de partida que vamos a jugar.

Esto hace que cada partida variará en función del tipo de jugador que se siente a la mesa. Podremos ver partidas pacíficas o muy agresivas, jugadores tranquilos o muy despiadados, etc.

Todo esto influirá bastante en la partida, por lo que Manitoba basa gran parte de su rejugabilidad, en el modo en el que los jugadores se enfrenten a él.

Por otro lado, Manitoba incluye diferentes cartas de evento y puntuación para dar variabilidad a las partidas, pero realmente estas no difieren mucho entre sí, por lo que no harán que la propuesta del tablero varíe mucho de una partida a otra.

Estética y componentes

Manitoba es un clásico diseño, ilustrado en el 2018. Con esto, queremos decir que no vas a encontrar nada fuera de lo normal o tremendamente rompedor en el. Más bien, todo lo contrario, encontrarás un diseño  colorido pero muy reconocible y que habrás visto planteado de manera similar en otros muchos juegos.

Un tipo de arte que a nosotros nos gusta, pero que puede haber a quien no le guste.

Iconográficamente, Lohaussen ha vuelto a hacer por enésima vez un diseño que se lee a la perfección.

Manitoba juego de mesa

Escalabilidad

Aunque se agradecerá la variabilidad entre estrategias y modos de jugar, Manitoba no difiere en demasía entre partidas de 2 a 4 jugadores.

Nosotros lo preferimos a 4 porque, la duración del juego es prácticamente la misma, pero las sensaciones que aporta la competición entre más jugadores es más satisfactoria.

En Manitoba solo se modifica el mapa en función del número de jugadores, lo que hace, que ahí no haya grandes diferencias.

En cambio el camino de la visión es el mismo siempre y cuando se juega a 2 jugadores, se lucha mucho menos por llegar primero a las casillas que tienen bonificador para el primer  jugador que llegue.

Además, el componente de interacción indirecta que provoca el Totem es más interesante y variada cuantos más jugadores haya en la partida.

Lo mejor y lo peor

Pros

  • Su original sistema de juego, se parecerá a muy pocos que hayas jugado.
  • Un juego exigentemente táctico, con una buena dosis de interacción indirecta.

Contras

  • El sistema de puntuación de final de partida es muy relevante y siempre es el mismo, lo que hace que tiendas a crear una estrategia para ese final.
  • El sistema de turnos hace que no todos los jugadores sean la misma cantidad de veces el jugador activo.

Manitoba juego de mesa

Conclusión

Manitobase presenta como un juego sencillo de mecánicas y que no debería tener una curva de aprendizaje difícil, pero lo que sí es cierto, es que es un juego que choca durante la primera partida.

Su mecanismo de juego es original y esta poco visto, por lo que se agradece a la hora de que el juego nos sorprenda. Pero, el problema tras jugar la primera partida que comentábamos es la difícil asimilación que tiene la profundidad del juego.

No es que, Manitoba sea un juego super profundo, pero sí es cierto que su sistema de almacenes, parece algo muy sencillo y directo en la primera partida, algo simplemente para conseguir puntos de manera directa, pero luego en la práctica requiere algo más de preparación y análisis.

La idea es sencilla, se puntuarán diferentes almacenes durante las rondas de juego para luego puntuarlos todos al final de la partida, teniendo en cuenta que, los almacenes vacíos nos pueden puntuar en negativo. 

Además, cada almacén tiene un crecimiento de puntuación muy diferente, por lo que algunos almacenes serán más interesantes con poca mercancía y otros lo serán más, si conseguimos llenarlo.

Todo este vaivén de los almacenes, es lo que le da esa profundidad y competición al juego, porque para más inri, los recursos son finitos y hasta que no los entregamos en una fase de puntuación no vuelven a la reserva común, lo que hace, que podamos estar trabajando en llenar un almacén y no podamos crecer más, porque los otros jugadores nos han vaciado la reserva.

Bueno, no quiero liar más la perdiz, Manitoba se ha convertido en un juego que nos dejó sensaciones muy frías en la primera partida, pero que conforme ve mesa, gana mucho. Un juego en el que el control entre jugadores y el mantenimiento del almacén le dan un toque de profundidad muy interesante a un juego de mecánicas muy sencillas.

El toque que le da el tótem de acciones donde podemos influir en las acciones disponibles para los demás jugadores, le da un plus adicional que hace a Manitoba un juego muy recomendable.

En contra, su sistema de puntuación final, podría haber tenido algo más de variedad. Pero además, su sistema de orden de turnos, hace que los jugadores no sean el mismo número de veces el jugador activo, por lo que se empaña un poco el planteamiento de juego.

En definitiva, darle partidas a este Manitoba, porque detrás de un juego sencillo y raro en sus primeras partidas, se esconde un título con bastante chicha.

 

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